AFP · 16 de abril de 2026
Un alto el fuego de diez días entre Israel y Líbano entró en vigor el viernes tras ser anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien dijo que quiere organizar un encuentro entre los dirigentes de ambos países.
La tregua, que comenzó en la medianoche local en ambos países (21H00 GMT del jueves), se produce mientras Washington intensifica sus esfuerzos para lograr un acuerdo que ponga fin a la guerra con Irán, que insiste en que un eventual acuerdo de paz solo es posible con un alto el fuego en Líbano.
La guerra de Oriente Medio comenzó cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el 28 de febrero, y el Líbano quedó involucrado cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel el 2 de marzo.
Trump afirmó que la tregua se produce tras unas conversaciones “excelentes” con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun, dos días después de que Israel y Líbano iniciaran negociaciones de paz en Washington.
“Estos dos líderes han acordado que, para lograr la PAZ entre sus países, iniciarán formalmente un ALTO EL FUEGO de 10 días a las 05H00 P.M.” hora de Washington (21H00 GMT), escribió en su red social Truth Social.
“Las dos partes quieren la PAZ y creo que se va a concretar rápidamente”, agregó.
Más tarde dijo que esperaba que Netanyahu y Aoun visitaran la Casa Blanca “en los próximos cuatro o cinco días”.
Sería la primera vez que los líderes de Israel y Líbano se reúnen.

El primer ministro libanés saludó el acuerdo de alto el fuego, al igual que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Este acuerdo brinda una oportunidad de “paz histórica” con Beirut, celebró Netanyahu, recordando no obstante su exigencia de un desarme de Hezbolá como condición previa.
Tras la entrada en vigor del alto al fuego con Israel se escucharon disparos en los barrios del sur de Beirut, reportaron periodistas de AFP.
Medios estatales también informaron de “intensos disparos” que acompañaron el inicio del acuerdo.
Ibrahim Moussaoui, diputado del movimiento chiíta, aseguró más temprano a la AFP que la organización respetaría el alto el fuego “con cautela (…) siempre que se trate de un cese total de las hostilidades contra nosotros y que Israel no lo utilice para llevar a cabo asesinatos” de miembros de Hezbolá.
Poco después del anuncio de Trump, el Ministerio de Sanidad libanés informó de siete muertos y 33 heridos en un ataque israelí en el sur del país.
Técnicamente, Israel y Líbano llevan décadas en guerra.
Hezbolá arrastró al Líbano hacia el conflicto bélico en Oriente Medio, disparando cohetes contra Israel en apoyo a su aliado iraní.
Desde entonces, los ataques israelíes contra Líbano han cobrado la vida de más de 2 mil personas y han provocado el desplazamiento de más de un millón. Las fuerzas terrestres israelíes invadieron además el sur del país.
El martes se celebraron conversaciones directas entre los embajadores de ambos países en Washington, las primeras de este tipo desde 1993.
Hezbolá, por su parte, reivindicó varios ataques contra posiciones militares en el norte de Israel, donde un portavoz de un centro médico informó de tres heridos, dos de ellos graves. El ejército israelí anunció haber atacado lanzadores de cohetes de Hezbolá tras esos disparos.
“Estamos cansados de la guerra y queremos seguridad y paz”, dijo a la AFP en Beirut Jamal Chehab, una ama de casa de 61 años, celebrando el acuerdo de tregua.
Sentado en una cafetería de la capital libanesa, el abogado Tarek Bou Khalil consideró que “es bien sabido que no se puede tomar a Trump al pie de la letra, y que Netanyahu no es de fiar”.
“Pero sabemos que las presiones relacionadas con la guerra con Irán, así como los errores de Netanyahu y del ejército israelí en el sur de Líbano, los han obligado a aceptar un alto el fuego”, añadió.

Paralelamente, continúan las gestiones, bajo los auspicios de Pakistán, para organizar una segunda sesión de negociaciones entre Estados Unidos e Irán y poner fin de forma duradera a la guerra, tras el fracaso de la primera en Islamabad el pasado fin de semana.
Mientras el conflicto sacude la economía mundial, el mundo espera como mínimo una prolongación del alto el fuego de dos semanas con la República Islámica, en vigor desde el 8 de abril.
Por el momento, no hay “fecha” establecida para una segunda ronda de conversaciones, indicó a la prensa el portavoz del Ministerio paquistaní de Asuntos Exteriores.
Pero la situación podría cambiar: Donald Trump aseguró el jueves que Irán había aceptado ceder su uranio enriquecido, una de sus exigencias para un acuerdo con Teherán.