Redacción Animal Político · 14 de marzo de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que EU y varias naciones enviarán buques de guerra para mantener abierto el Estrecho de Ormuz, el cual es estratégico por su ruta para conectar con Medio Oriente, tras las tensiones con Irán por el intento de restringir el paso marítimo.
“Ya hemos destruido el 100% de la capacidad militar de Irán, pero para ellos es fácil enviar uno o dos drones, colocar una mina o lanzar un misil de corto alcance en algún punto a lo largo de esta vía marítima, o dentro de ella, sin importar lo derrotados que estén”, reiteró Trump
En un mensaje escrito mediante su cuenta de Truth, el mandatario estadounidense sostuvo que “con suerte” los países de China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros países que se ven afectados por esta restricción “artificial” enviarán podrían enviar barcos a la zona para que el Estrecho de Ormuz deje de ser una amenaza por parte de una nación que “ha sido totalmente decapitada”.

“Estados Unidos estará bombardeando intensamente la costa y continuará disparando contra embarcaciones y barcos iraníes para sacarlos del agua”, señaló.
Comentó que de “una forma u otra, pronto lograremos que el Estrecho de Ormuz esté abierto, seguro y libre”.
Las hostilidades se han extendido ya por varios países de la región, dejando miles de muertos y provocando una escalada del precio del petróleo que amenaza a la economía mundial.
Así, este sábado, se oyeron explosiones en Jerusalén en respuesta a un ataque iraní, y se conoció la muerte de seis personas por ataques israelíes en Gaza y de otras 826 en el Líbano desde el 2 de marzo, cuando Israel y el movimiento proiraní Hezbolá empezaron su capítulo particular en las hostilidades.
Asimismo, Catar anunció haber interceptado dos misiles, tras haber evacuado previamente varias zonas; la embajada estadounidense en Bagdad, la capital de Irak, fue atacada con un dron y Emiratos Árabes Unidos denunció que su consulado en el Kurdistán iraquí fue atacado por segunda vez en una semana.
Finalmente, Jordania anunció haber interceptado en una semana 79 misiles y drones iraníes.
En un inusual llamamiento, el movimiento islamista palestino Hamás, en el poder en la Franja de Gaza, pidió a su aliado Irán que deje de atacar a sus vecinos del Golfo.
“Aunque reitera el derecho de la República Islámica de Irán a responder a esta agresión por todos los medios disponibles, de conformidad con las normas y el derecho internacional, el movimiento hace un llamado a sus hermanos en Irán para que no ataquen a los países vecinos”, escribió el grupo en la plataforma de mensajería Telegram.
En ese contexto, el secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres, viajó a Beirut, donde expresó su confianza en las “vías diplomáticas” para frenar, al menos, la guerra en el Líbano,
“Estamos haciendo todo lo posible en estos momentos para lograr una desescalada inmediata y el cese de las hostilidades”, declaró Guterres a la prensa en Beirut.
“Mi coordinador especial está en contacto permanente con todas las partes para llevar a las partes a la mesa de negociaciones”, añadió.
Turquía, sin embargo, expresó su temor a que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cometa en el Líbano “un nuevo genocidio” bajo el pretexto de luchar contra Hezbolá, declaró el ministro turco de Relaciones Exteriores, Hakan Fidan.
Según la prensa estadounidense, Estados Unidos prevé enviar nuevos refuerzos, tras lo que es ya un despliegue militar sin precedentes desde hacía décadas.
El New York Times habla de unos 2.500 marines y tres barcos más, y el Wall Street Journal anuncia la movilización del buque de asalto “Tripoli”, con base en Japón.
En Irán, Estados Unidos bombardeó la isla de Jark, a unos 30 kilómetros de sus costas, que alberga la mayor terminal de exportación de petróleo del país y es clave para su economía.
Aunque el presidente estadounidense Donald Trump dijo haber “destruido por completo” objetivos militares en la isla, donde se escucharon hasta 15 explosiones, la agencia de noticias iraní Fars niega que hubiera infraestructuras petroleras dañadas.
En respuesta, Irán avisó de que atacará instalaciones de empresas estadounidenses en la región del Golfo si sus instalaciones energéticas son dañadas.
“Irán responderá a cualquier ataque contra sus instalaciones energéticas”, señaló la TV estatal iraní citando al ministro de Relaciones Exteriores, Abás Araqchia Araqchi.
El estrecho de Ormuz, por el que transita habitualmente el 20 % de la producción mundial de petróleo, está casi totalmente bloqueado por Irán, que sin embargo dijo estar cooperando con algunos países para dejar pasar sus barcos.
En este sentido India anunció el sábado que dos buques con bandera india lo habían cruzado.
Desde que empezó la guerra el precio del barril de Brent, referencia internacional para el petróleo, se ha disparado más de un 42 % hasta situarse en torno a los 100 dólares.
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más importantes y estratégicos del mundo.
Alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo pasa por el estrecho de Ormuz, una ruta comercial que conecta a los productores de crudo de Medio Oriente con mercados clave en la región Asia Pacífico, Europa y América del Norte.
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Se trata de un angosto canal que, en su punto más estrecho, separa a Omán de Irán por tan solo 33 kilómetros.
El curso marítimo crítico para el comercio global está ahora en el centro de la mirada de los mercados.
Tras los ataques sin precedentes de Estados Unidos a tres instalaciones nucleares en Irán el sábado pasado, a ocho días de que Israel desplegara la mayor acción militar contra la República Islámica, el mundo está expectante a la reacción de Irán y todo parece indicar que el estrecho de Ormuz es una de las cartas que podría jugar.

El parlamento iraní ya aprobó una medida que le permite a Irán cerrar el paso, aunque la decisión final corresponde al Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
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