Tania Casasola · 21 de enero de 2026
La tensión entre Estados Unidos y Europa llega al Foro Económico Mundial (WEF), en Davos, Suiza, donde se prevé que Donald Trump aborde el que ha sido un punto de quiebre para ambos: que Dinamarca entregue Groenlandia a EU o enfrente una guerra comercial o una posible acción militar.
En Suiza, Trump no podrá evitar la tormenta global de acontecimientos que ha generado desde el 20 de enero de 2025, cuando regresó a la Casa Blanca. Desde sus llamados a tomar el control de Groenlandia, la imposición de aranceles como herramienta de presión política, y la destitución de Nicolás Maduro, en Venezuela; así como los conflictos en Ucrania y Gaza, temas que también son prioridad para los líderes mundiales.
El mandatario estadounidense contará con 45 minutos para hablar —en el que será el Foro de Davos más grande de la historia— sobre “el nuevo orden mundial” y su visión de gobernanza. La mirada también está puesta en el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien ha asumido el rol de portavoz de una Europa decidida a defender su autonomía política frente a Washington.
Según la Casa Blanca, Trump enfocará su discurso en Davos en la economía estadounidense, en momentos que el alto costo de vida amenaza el éxito de los republicanos en las elecciones de mitad de mandato, pero la situación de Groenlandia será el telón de fondo.

“La de Trump es una de las participaciones más esperadas y controvertidas que tiene el foro, además un impacto bastante importante en temas de la agenda global, básicamente en temas geopolíticos y en temas de seguridad. El eje central pareciera que es el tema de Groenlandia y la soberanía del ártico, sobre todo por el distanciamiento que hay en este momento con Europa”, dijo a Animal Político la académica de la Universidad Iberoamericana e internacionalista, Arlene Ramírez.
Para la especialista, el presidente estadounidense va con una apuesta clara, viendo cómo moverá su “tablero de ajedrez” y apostando por la redefinición de la relación entre Estados Unidos y Europa.
“En términos discursivos, la amenaza conjunta, digamos, es Rusia. En términos generales, si bien Estados Unidos no está peleado con Rusia, sí lo pareciera en la narrativa sobre Groenlandia, pues una de las amenazas es Rusia y China”, dijo.
Para la académica, el tema del cambio climático, aunque urgente, quedará relegado a segundo plano en Davos, ya que se preferirá hablar sobre seguridad, el tema de Venezuela y la transgresión al derecho internacional.
Trump amenazó con imponer aranceles de hasta el 25 % a los países que no apoyen sus planes de tomar Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca cubierto de hielo en un 80 %, que genera ambición por sus recursos mineros y su importancia geoestratégica. Estados Unidos argumenta que es vital para la seguridad de su país, ya que de no hacerlo lo ocuparían Rusia o China.
Ante ello, Emmanuel Macron planteó la posibilidad de contraatacar con el arma comercial de la Unión Europea (UE), conocida como la “bazuca comercial” o “nuclear”, que se creó en 2023, pero nunca se ha activado.
El instrumento autoriza la imposición de restricciones comerciales, por ejemplo, mayores aranceles, licencias de importación o exportación, restricciones al comercio de servicios o al acceso a la inversión extranjera directa o a la contratación pública.
El año pasado, la UE amenazó con utilizar esta arma durante las negociaciones comerciales con Trump para evitar aranceles elevados, pero ambas partes llegaron a un acuerdo.
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El texto fue diseñado para desalentar a terceros países de “intentar presionar a la UE o a un Estado miembro para que tome una decisión concreta aplicando, o amenazando con medidas que afectan al comercio o a la inversión”.
“Ninguna intimidación ni amenaza nos influirá, ni en Ucrania, ni en Groenlandia, ni en ningún otro lugar del mundo”, afirmó Macron cuando se refirió a la “bazuca comercial”.
Firme en su mensaje, y previo a viajar a Davos, Trump amenazó a Francia con un impuesto del 200 % para su vino y su champán después de que Macron rechazara unirse a la Junta de Paz para Gaza.
“Le impondré un arancel del 200 % a sus vinos y champanes, y se unirá, pero no tiene que hacerlo”, dijo.
Las principales intervenciones de este martes en Davos giraron en torno a la tensión generada entre EU y Europa por Groenlandia.
El presidente francés aseguró que Europa cuenta con herramientas “muy poderosas” en materia comercial y debe utilizarlas cuando “no se le respeta”.
Además, Macron denunció una competencia de Estados Unidos a través de una política comercial que “exige concesiones máximas y apunta abiertamente a debilitar y subordinar a Europa”.
“Vamos hacia un mundo sin ley”, dijo el presidente francés frente al auditorio, buscando apoyo de la élite empresarial y financiera mundial. Y sin nombrar a Trump declaró: “preferimos el respeto a los matones; la ciencia al conspiracionismo; el Estado de derecho a la brutalidad”.
Macron: “Preferimos el respeto a los matones”
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dio su discurso en Davos con unos llamativos lentes de sol, a causa de una afección ocular. En su intervención, dijo que los europeos prefieren el respeto y no a los matones. pic.twitter.com/KznsEf2nsF
— DW Español (@dw_espanol) January 20, 2026
Aseguró que Francia y Europa no aceptarán “de forma pasiva la ley del más fuerte”, añadiendo que hacer lo contrario conduciría a su “vasallaje”.
Ante las tensiones, el Parlamento Europeo decidió suspender el proceso de ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos.

En tanto, Mark Carney, primer ministro de Canadá, reiteró que el sistema de gobernanza global liderado por Estados Unidos no volverá a ser como antes de Trump.
Aseguró que el mundo está padeciendo “una ruptura” y no una transición, en la que “las grandes potencias están utilizando la integración económica como un arma”.
“No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación”, dijo Carney.
En su mensaje, instó a países ricos como el suyo, pero que no son grandes potencias, a trabajar juntas en la defensa de un orden internacional basado en normas.
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“Las potencias medianas deben actuar juntas, porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú”, dijo Carney.
“Canadá apoya firmemente a Groenlandia y Dinamarca, y apoya plenamente su derecho exclusivo a decidir el futuro de Groenlandia”, declaró en el Foro Económico Mundial.
Un día antes de estas declaraciones, Trump publicó en Truth Social fotos generadas con Inteligencia Artificial en las que se le ve en el Despacho Oval con los dirigentes europeos frente a un mapa en el que la bandera estadounidense cubre no solo los Estados Unidos, sino también Canadá, Groenlandia y Venezuela.
El republicano también publicó un fotomontaje de sí mismo insertando una bandera en un paisaje rocoso y helado junto a un cartel que dice: “Groenlandia-Territorio de Estados Unidos”.

Durante su participación, el viceprimer ministro de China, He Lifeng, aseguró que las guerras arancelarias y comerciales no tienen ganadores; por el contrario, “fragmentan la economía mundial y alteran la distribución global de los recursos”.
“La sabiduría de Davos radica en el diálogo, y el futuro del mundo depende de la cooperación”, sostuvo,
En Davos está prevista la participación de Friedrich Merz (Alemania), Emmanuel Macron (Francia), Mark Carney (Canadá), Ursula Von der Leyen (Comisión Europea), el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, entre muchos otros. Y también estarán aliados políticos de Trump, como Javier Milei de Argentina, o el opositor británico Nigel Farage.
El lema de este año es “A spirit of dialogue” (Un espíritu de diálogo) y su plan es fomentar cooperación y conversaciones francas en un mundo cada vez más dividido.
La presencia de Trump marcará su regreso, tras seis años de ausencia de la cumbre que reúne a la élite económica y política global, en momentos en que Washington y Europa atraviesan su peor ruptura en décadas. El año pasado, se conectó al Foro Económico Mundial desde la Casa Blanca, tan solo dos días después de su investidura; justo en esa ocasión habló de sus ambiciones territoriales sobre Canadá y Groenlandia.
Con información de AFP.