AFP · 1 de julio de 2025
“Vamos a enseñarles cómo escapar de un caimán” para que sus posibilidades aumenten un “1 %”, dijo este martes el presidente estadounidense Donald Trump horas antes de visitar un centro de detención de migrantes en medio de pantanos en Florida.
La construcción del llamado “Alcatraz de los caimanes” ha provocado controversia e indignación entre los críticos de la política migratoria de Trump por considerarlo inhumano y protestas de ecologistas por hallarse cerca de un parque nacional.
“Convertir los Everglades en un campo de detención de inmigrantes financiado por los contribuyentes es una grotesca mezcla de crueldad y teatro político“, declaró al Miami Herald Alex Howard, exportavoz del Departamento de Seguridad Interior en el gobierno del demócrata de Joe Biden.
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Por su parte, la oenegé Friends of the Everglades (Amigos de los Everglades) ha criticado la decisión, asegurando que la construcción del centro “supone un riesgo inaceptable e innecesario para los humedales del lugar”.
Pero a Trump, impulsor de una política migratoria drástica desde que volvió al poder en enero, le parece una iniciativa fantástica.
¿La idea es que las serpientes y caimanes los ataquen si se escapan? “Supongo que ese es el concepto”, contestó Trump a los periodistas.

“Las serpientes son rápidas, pero los caimanes (…) vamos a enseñarles cómo escapar de un caimán, ¿vale? Si escapan de la prisión, cómo huir. No corras en línea recta. Corre así. ¿Y sabes qué? Tus posibilidades aumentan aproximadamente un 1%”, comentó.
El gobierno de Trump asegura que su prioridad es detener a migrantes con antecedentes penales pero en realidad muchos han sido arrestados sin cargos y de todos modos la administración considera “criminal” a todo aquel que haya entrado sin visa en el país.
Florida, el estado del sureste gobernado por el republicano conservador Ron DeSantis, anunció la semana pasada que están construyendo una instalación en un aeropuerto abandonado en una zona de bosques de manglares y pantanos imponentes en los Everglades.
La Casa Blanca y las autoridades de Florida lo han bautizado “Alcatraz de los caimanes”, en referencia a la antigua prisión insular de San Francisco que Trump ha dicho que quiere reabrir.
“Solo hay una carretera que lleva a él y es la única salida. Es un vuelo de ida. Está aislado y rodeado de fauna peligrosa y un terreno implacable”, explicó el lunes Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca.
“Cuando tienes asesinos, violadores y criminales atroces en una instalación de detención rodeada de caimanes, sí, creo que es disuasorio para que intenten escapar”, respondió a una pregunta sobre los caimanes.
Según la Casa Blanca el centro tiene capacidad para 5 mil camas, mientras las autoridades de Florida hablaron de mil. Su funcionamiento costará unos 450 millones de dólares anuales.

“Esta zona de 30 millas cuadradas (unas 7 mil 770 hectáreas) está completamente rodeada por los Everglades y presenta una oportunidad eficaz y de bajo coste para construir un centro de detención temporal, porque no hace falta invertir tanto en el perímetro”, dijo el fiscal general del estado sureño, James Uthmeier.
Unos 200 mil caimanes, que pueden superar los 4 metros de largo cuando son adultos, habitan en el Parque Nacional de los Everglades, sin embargo, los ataques a personas son inusuales en Florida. Entre 1948 y 2022 se registraron 453 “mordeduras accidentales no provocadas”, incluidas 26 muertes, según la Comisión de conservación de la fauna de Florida.
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Pero las autoridades han exagerado el riesgo.
“Si la gente sale, no les espera gran cosa, aparte de caimanes y pitones”, declaró recientemente el fiscal general de Florida.