Redacción Animal Político / AFP · 3 de marzo de 2026
Luego de que el gobierno de Irán atacó con drones la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) llamó a los connacionales en ese país a permanecer en sitios seguros “debido a (los) acontecimientos recientes en Riad”.
La cancillería que encabeza Juan Ramón de la Fuente indicó que la embajada mexicana se mantendrá abierta de 9:30 horas locales a 15:00 horas para servicios de documentación y que atenderá casos de emergencia durante las 24 horas del día.
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La república islámica atacó este martes otros objetivos en diversos países del Golfo Pérsico, en el cuarto día de la disputa regional en Medio Oriente. En tanto, Israel bombardeó la capital Teherán y desplegó tropas terrestres en el Líbano.
El número de muertos en esta guerra desencadenada el sábado por los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán subió a más de 780 en territorio iraní, según la Media Luna Roja local.
Los ataques de ambas partes escalaron contra las monarquías petroleras del Golfo y dispararon el precio del oro negro, aunque por el momento el impacto en el crudo es menor que en otras crisis como la pandemia de Covid-19 o incluso la guerra en Ucrania.
La embajada estadounidense en Arabia Saudita fue blanco de dos drones iraníes que provocaron un incendio, por lo que cerró sus puertas, como hizo la delegación diplomática en Kuwait. Más tarde, un periodista de AFP y testigos escucharon explosiones en el centro de Riad.
Washington tomó la decisión drástica de pedir a los estadounidenses que abandonen Medio Oriente, desde Egipto hacia el este, por motivos de seguridad. En total son 14 países. Hasta el momento, suman seis soldados estadounidenses muertos en el conflicto.
Irán advirtió a las potencias europeas que se mantengan al margen de la disputa en la región después de que Alemania, Francia y el Reino Unido se mostraran dispuestos a emprender “acciones defensivas” para destruir las capacidades militares iraníes.
“Sería un acto de guerra”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghai, en conferencia de prensa en Teherán. La república islámica ha multiplicado sus ataques contra objetivos estadounidenses en la región.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico, amenazaron a Estados Unidos e Israel con abrir “las puertas del infierno” a sus “enemigos”. En las últimas horas reivindicaron el ataque a una base aérea estadounidense en Baréin.
Los drones iraníes también alcanzaron centros de datos de Amazon en Baréin y en Emiratos Árabes Unidos. Catar afirma haber frustrado los ataques contra el aeropuerto internacional Hamad.
En Teherán, una ciudad fantasmal, sigue el estruendo de las explosiones, según periodistas de AFP, al igual que en Karaj, al oeste de la capital, y en Isfahán, en el centro del país.
Israel anunció el martes haber llevado a cabo ataques aéreos contra la presidencia iraní y las oficinas del Consejo Supremo de Seguridad Nacional en Teherán. Horas antes afirmó haber golpeado y “desmantelado” la sede de la radiotelevisión pública, pero esta última dijo que continuaba con su programación.
La agencia de la Unión Europea para el asilo teme un “flujo de refugiados de una magnitud sin precedentes” desde Irán, que cuenta con cerca de 90 millones de habitantes.

En Líbano se mantienen las órdenes de evacuación debido a los ataques llevados a cabo por Israel, en respuesta a la ofensiva del movimiento proiraní Hezbolá. Según las autoridades libanesas, el conflicto ha causado un total de 52 muertos.
La ONU informó de al menos 30 mil desplazados. Este martes, el ejército israelí realiza una incursión terrestre en una zona fronteriza del sur, indicó una fuente militar libanesa a AFP.
“Tropas terrestres de Israel avanzaron desde las llanuras de Kfarkila y Khiam“, junto a la frontera israelo-libanesa, indicó la fuente que pidió el anonimato.
Hezbolá, un partido-milicia con un gran protagonismo político en Líbano y respaldado por Irán desde hace décadas, dijo haber atacado tres bases militares situadas en el suelo israelí.
El sábado, al comienzo de la operación, en la que murió el líder supremo iraní Alí Jamenei, el presidente estadounidense Donald Trump llamó a los iraníes a sublevarse para derrocar la república islámica en el poder desde 1979.
Pero su secretario de Estado, Marco Rubio, precisó que, aunque sería bienvenido, no es “el objetivo” de la guerra, que podría durar semanas o incluso “mucho más”, según Washington.
Se trata ante todo, según Israel, de impedir que Irán se dote de la bomba atómica y de destruir sus capacidades balísticas.
Después de la guerra de doce días de junio de 2025, los iraníes “comenzaron a construir nuevas instalaciones, búnkeres subterráneos que habrían hecho que sus programas de misiles balísticos y sus programas de armas nucleares fueran intocables en unos meses”, aseguró el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
“Y entonces podrían haber apuntado a Estados Unidos”, añadió.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, respondió a Rubio en X que “nunca ha habido una supuesta ‘amenaza” iraní’”.