AFP · 25 de junio de 2026
Desesperados, venezolanos escarban entre los escombros de edificios que colapsaron para intentar rescatar a sus seres queridos, tras dos potentes terremotos que dejan al menos 235 muertos y 4 mil 3oo heridos.
Edificios se derrumbaron y la gente corrió en pánico tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon el norte del país el miércoles, con menos de un minuto de diferencia.
La zona más castigada fue La Guaira, población costera vecina a Caracas y donde está el aeropuerto más importante del país, inhabilitado por el sismo.
“Fue terrible, fue terrible. Todo, todo se desplomó”, dijo la AFP Yilsmaris Blanco, frente a un edificio fracturado. “Es algo que no le deseo a nadie”.
Los rescates avanzan lentamente, y hay cuerpos aún visibles bajo los escombros 24 horas tras los terremotos.
Los residentes escucharon por horas a tres personas bajo los escombros. “Están con vida, le decimos que no fuercen la voz, que respiren corto”, explicó Antonio Bermúdez, de 45 años.
Las familias trataban de sacarlos, pero era imposible mover las placas de concreto con las herramientas caseras que tenían.
En otra zona los residentes contaron que escucharon a una niña atrapada llorar por horas. Murió poco después.
Un doctor del hospital Domingo Luciani en Caracas dijo que los niños rescatados llegan en ambulancia solos. Algunos dan su nombre y otros llegan con el nombre escrito en marcador en una cinta atada a la muñeca, dijo.
La presidenta Delcy Rodríguez, que asumió el poder de forma interina tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, visitó el jueves La Guaira donde la AFP constató saqueos, y la declaró “zona de desastre”.
El ministro de Salud, Carlos Alvarado, ofreció el jueves en la noche un nuevo balance de al menos 235 fallecidos y 4.300 heridos.
Un reporte previo daba cuenta de 188 fallecidos y poco más de 1.500 heridos.

Ante el desastre que dejó casi un millar de heridos, el gobierno interino de Venezuela coordina el ingreso de equipos de rescate y asistencia humanitaria enviados por la comunidad internacional. (Foto: AFP)El primer sismo de magnitud 7.2 ocurrió a las 18H04 (22H04 GMT) con su epicentro 21 km al oeste de Morón, en el norte del país, señaló el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Casi un minuto después, a unos kilómetros de distancia, se registró otro más fuerte de magnitud 7.5, el más potente que ha sacudido Venezuela desde 1900, según los datos del USGS. Tal fue la potencia de estos terremotos que se sintieron hasta en Colombia, donde sonaron algunas alarmas, constató la AFP. Según la presidenta interina, también hubo 30 réplicas.
“No hay luz, no hay internet, tenemos mucha dificultades para comunicarnos”, dijo a la AFP Leonardo Hernández, otro vecino de Catia La Mar, “Le pedimos a nuestras autoridades que por favor acepten la ayuda que están ofreciendo los organismos internacionales”.
El gobierno interino decretó el estado de emergencia nacional y declaró La Guaira como una “zona de desastre”. Delcy Rodríguez se trasladó a la zona para atender el desastre y afirmó que había hablado con el coordinador de la ONU en el país y que ya había “rescatistas especializados” en camino para el país para apoyar en la búsqueda de supervivientes.
También dijo que su gobierno estaba “trasladando rescatistas que están en otros estados del país” para “concentrar esfuerzos primeramente en el estado de La Guaira y también en la Gran Caracas”. Los temblores también dañaron parte de las instalaciones del aeropuerto internacional de Maiquetía, que sirve a la capital venezolana y cerró.
El equipo de AFP en la zona observó allí pasajeros varados y vecinos pernoctando en su estacionamiento. En medio de la oscuridad se veían columnas que cedieron. La terminal aérea se encuentra cerrada “por graves daños en su infraestructura”, dijo Rodríguez. Caracas cuenta, sin embargo, con el aeropuerto militar de La Carlota, ubicado en plena zona metropolitana.

Además, una larga lista de países, entre ellos México, ya informaron que enviarán rescatistas y apoyo al país.
En la capital, las escenas fueron de destrucción y pánico, según una periodista de la AFP, que vio un inmueble de 22 plantas completamente destruido en la zona de Chacao, en el este de la ciudad, el municipio más afectado. Muchos pasaron la noche durmiendo en la calle o en autos. El jueves por la mañana no había prácticamente ningún comercio abierto y se veía un gran movimiento de vehículos.
“Está temblando, está temblando ahorita”, alertaban durante una de las réplicas unas personas, alrededor de un edificio que ya estaba destruido. Algunos se movieron a una zona más segura mientras otros se quedaban viendo cómo equipos de rescate movían los escombros con una máquina.
En la madrugada se podía oír personas gritando los nombres de sus familiares. El sismo se sintió con fuerza en los estados Trujillo, Carabobo, Miranda, y La Guaira, según el ministro del Interior, Diosdado Cabello.

El mandatario estadounidense, Donald Trump, en buenas relaciones con Venezuela desde que ordenó en enero capturar al presidente Nicolás Maduro, prometió ayudar a sus “nuevos y grandes amigos”.
Siguiendo sus órdenes, el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció posteriormente que Washington “está desplegando de inmediato equipos de búsqueda y rescate, recursos médicos y asistencia humanitaria a Venezuela”. Estados Unidos ofrecerá una respuesta “importante, rápida y eficaz” para afrontar las consecuencias, prometió Rubio.
La mayor parte de los países de América Latina, así como España, Alemania, Italia, Suiza, China, India y la Unión Europea (UE), también manifestaron su solidaridad y ofrecieron ayuda. Venezuela es sacudida por temblores con frecuencia. Los terremotos más fuertes en los tiempos recientes fueron los de Cariaco (noreste) en 1997, que causó 73 muertos, y el de Caracas en 1967, con 236 fallecidos.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, escribió en X que ha “instruido la preparación de la ayuda necesaria”.
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