Redacción Animal Político / AFP · 26 de febrero de 2026
El presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez afirmó este jueves que Cuba “se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria”, esto luego de que La Habana denunciara un intento de infiltración de hombres armados en una lancha con matrícula estadounidense.
“Cuba no agrede, ni amenaza. Lo hemos planteado en reiteradas ocasiones y lo ratificamos hoy: Cuba se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria que pretenda afectar su soberanía y estabilidad nacional“, publicó en redes sociales.
Sigue leyendo: EU permitirá la reventa de petróleo venezolano a Cuba, pero pide cambio “drástico” en la isla
El gobierno de Cuba denunció ayer un intento de infiltración tras un enfrentamiento en aguas territoriales con tripulantes de una lancha, el cual dejó cuatro personas muertas y seis más heridas.
Este enfrentamiento supone un nuevo foco en las tensiones con Estados Unidos, que se agravaron desde la captura del exdirigente venezolano Nicolás Maduro a comienzos de enero por fuerzas estadounidenses y la interrupción de los envíos de petróleo de Caracas a Cuba.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, señaló que estaban recabando más información sobre lo ocurrido y que están preparados “para responder en consecuencia”.
Desde el regreso de Donald Trump, la Casa Blanca no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en la isla de 9.6 millones de habitantes y aplica una política de máxima presión sobre La Habana.
Según su administración, el país comunista, ubicado a solo 150 kilómetros de las costas de Florida, representa una “amenaza excepcional” para su seguridad nacional. De acuerdo con un comunicado del Ministerio del Interior cubano, la lancha rápida tenía matrícula de Florida y “transportaba a 10 personas armadas”.
“Según declaraciones preliminares de los detenidos, tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas“, aseguró.
En la lancha fueron hallados “fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (bombas molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje”, asegura el boletín.
El incidente se produjo a una milla náutica del cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara, en el centro de Cuba. Según el Ministerio del Interior, un buque de guardacostas se acercó para pedir la identificación de la lancha, cuyos tripulantes abrieron fuego “contra los efectivos cubanos”.
Los miembros del grupo son “cubanos residentes en Estados Unidos”, la mayoría “con un historial conocido de actividad delictiva y violenta”, señaló el ministerio.
Además, dos de los ocupantes de la lancha figuran en la lista de personas “sometidas a investigaciones penales” y son buscadas por “su implicación en la promoción, planificación, organización, financiamiento, apoyo o comisión” de “actos de terrorismo” en Cuba o en otros países, agregó.
Las autoridades de la isla también reportaron la detención de otro cubano que había viajado antes desde Estados Unidos para facilitar la operación, quien confesó “sus acciones”.
En el enfrentamiento también resultó herido el comandante de la embarcación cubana, informó el gobierno.

El incidente se produjo mientras el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, participaba en una cumbre de jefes de gobierno de la Comunidad del Caribe en San Cristóbal y Nieves.
“A medida que recopilemos más información, estaremos preparados para responder en consecuencia”, declaró el secretario de Estado durante una conferencia de prensa en Basaterre.
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la apertura de una investigación judicial. El legislador estadounidense de origen cubano Carlos Giménez exigió una investigación sobre las muertes.
Lee más: México envía un nuevo cargamento de ayuda humanitaria a Cuba
“Las autoridades estadounidenses deben determinar si alguna de las víctimas era ciudadana estadounidense o residente legal y establecer exactamente lo que ocurrió”, afirmó.
“El régimen de Cuba debe ser relegado al basurero de la historia por sus innumerables crímenes contra la humanidad”, lanzó.
El miércoles, Washington había confirmado que flexibilizó por motivos humanitarios las restricciones a la exportación de petróleo a Cuba, que sufre una grave escasez de combustible.
Ahora permitirá que el petróleo de origen venezolano pueda ser revendido al sector privado cubano, con la condición de que las transacciones no beneficien al gobierno de La Habana, sino “al pueblo” de la isla.
Rubio advirtió que se volverían a imponer restricciones a estas importaciones si La Habana violaba “el espíritu” de esta flexibilización.
También instó a Cuba a llevar a cabo “reformas drásticas que abran el espacio para la libertad económica y, finalmente, política para el pueblo cubano, obviamente, a los Estados Unidos les encantaría ver eso”.