AFP · 24 de abril de 2025
Más de 60 mil personas desfilaron hasta ahora ante el ataúd del papa Francisco para darle un último adiós en la capilla ardiente instalada en la basílica de San Pedro, que apenas cerró un par de horas en la madrugada de este jueves.
Una marea humana inunda desde el miércoles el Estado más pequeño del mundo para presentar sus respetos al primer pontífice latinoamericano, cuya muerte el lunes a los 88 años conmocionó a la Iglesia católica y al planeta.
Entre las 11:00 horas del miércoles y las 13:00 de este jueves, al menos 61 mil personas ya recorrieron la nave central de la imponente basílica barroca para despedirse unos segundos del jesuita argentino, anunció el servicio de prensa del Vaticano.
Pero las filas para entrar siguen congregando a miles más. En la mañana, Ana Sofía Alicata y su amiga Florencia Soria, dos argentinas de 26 años, se unieron a una con un café en mano para prepararse a una larga espera que puede extenderse hasta cuatro horas.
Francisco “ha sido un referente muy importante en muchos sentidos, no sólo para la Iglesia católica, sino para el mundo”, aseguró Alicata a la AFP. “Ha abierto muchas puertas a mucha gente, ha acercado mucho a los jóvenes a la iglesia”.

La capilla ardiente se mantendrá hasta el viernes de noche, cuando el sencillo féretro se cierre y se prepare para el funeral de Estado que tendrá lugar el sábado.
Al menos 130 delegaciones, incluyendo unos “50 jefes de Estado y 10 monarcas” en ejercicio, asistirán a la misa funeral que tendrá lugar en la plaza de San Pedro, informó el Vaticano.
Presidentes como Donald Trump, Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, así como el rey Felipe VI de España y el secretario general de la ONU, António Guterres, ya anunciaron que acudirán.
El entierro de Jorge Mario Bergoglio será ese mismo día en la basílica de Santa María la Mayor de Roma, el primero de un pontífice fuera del Vaticano desde León XIII en 1903.
El Vaticano por ahora descartó decidir la fecha del cónclave para mantener el foco en el funeral.
La elección debe celebrarse en la emblemática Capilla Sixtina en un plazo de entre 15 y 20 días desde su muerte, o antes si los cardenales lo deciden. Más de dos tercios de los 135 purpurados electores fueron nombrados por el difunto papa.
Tras fijar la fecha del funeral, los cardenales decidieron el miércoles que los tradicionales nueve días de duelo en el Vaticano tras la muerte de un pontífice -los Novendiales- comenzarán el sábado. El cardenal argentino Víctor Manuel Fernández presidirá la ceremonia del sexto día.

Las autoridades además impusieron una zona de exclusión aérea sobre Roma y desplegaron unidades antidrones con sistemas de inhibición de señales para prevenir cualquier actividad sospechosa.
Aviones de combate están en alerta para intervenir, mientras que helicópteros policiales sobrevuelan el centro histórico y francotiradores fueron desplegados en los tejados de la Via della Conciliazione que conduce a la plaza San Pedro y en la cercana colina del Janículo.