AFP / Redacción Animal Político · 15 de octubre de 2026
El depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables este jueves de nuevos cargos de tortura presentados en su contra en Estados Unidos.
Ambos comparecieron ante un tribunal de Nueva York, donde enfrentan acusaciones de conspiración para cometer actos de tortura contra detenidos en Venezuela, incluidos ciudadanos estadounidenses.
Según la acusación formal, Maduro y Flores presuntamente participaron en actos destinados a reprimir y castigar a la oposición política, silenciar la disidencia y preservar el poder. Entre las agresiones señaladas por los fiscales se encuentran simulacros de ahogamiento, descargas eléctricas, violaciones y golpizas contra personas detenidas, quienes habrían sufrido un intenso dolor y sufrimiento físico y mental.

Maduro y Flores permanecen detenidos en Nueva York desde el 3 de enero, cuando fueron capturados durante una operación militar estadounidense en Caracas y trasladados a Estados Unidos. La pareja ya enfrentaba cargos de narcotráfico y posesión de armas de fuego, por los que también se ha declarado no culpable.
Durante su primera comparecencia ante un tribunal de Nueva York, Maduro se presentó como un “prisionero de guerra” de Estados Unidos y calificó las acusaciones en su contra como falsas. Los nuevos cargos amplían el caso judicial que enfrenta junto con su esposa.
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Durante su mandato, de 2013 a 2026, organismos de defensa de los derechos humanos acusaron en reiteradas ocasiones a Maduro de recurrir a la represión política para mantenerse en el poder. Los fiscales sostienen que los presuntos actos de tortura buscaban intimidar, hostigar y neutralizar a los opositores, incluso mediante secuestros.
Maduro y Flores se encuentran recluidos en una cárcel de Brooklyn, Nueva York. El juicio por los cargos de narcotráfico y posesión de armas de fuego está previsto para comenzar el 1 de junio de 2027.

En paralelo al proceso judicial contra Maduro, Venezuela inició una tercera ronda de diálogo para una transición política, encabezada por Jorge Rodríguez, jefe negociador del gobierno y presidente del Parlamento, y Dinorah Figuera, representante de la oposición. Las negociaciones comenzaron en agosto con el respaldo de Estados Unidos, ocho meses después de la captura del mandatario.
De acuerdo con un funcionario del Departamento de Estado estadounidense, el nuevo ciclo se centra en el proceso político, la organización de elecciones, la participación de los partidos y la selección de integrantes del Tribunal Supremo de Justicia.
Entre los acuerdos alcanzados hasta ahora se encuentran la renovación del máximo tribunal, señalado por sus críticos de favorecer al chavismo, y la cooperación para recuperar reservas de oro venezolano congeladas en un banco de Londres.
En el marco de las conversaciones, las autoridades venezolanas han liberado a algunos presos políticos y desbloqueado portales de noticias censurados durante años, aunque cientos de personas continúan encarceladas, según la información disponible.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, prometió ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas que habrá elecciones en el país, aunque no precisó una fecha. Por su parte, el partido de la líder opositora María Corina Machado exige establecer un calendario electoral y retirar la inhabilitación política que le impidió competir en las elecciones presidenciales de 2024.
Con información de AFP.