Animal Político · 9 de marzo de 2026
En un giro que marca el fin de la diplomacia europea tal como la conocíamos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lanzó un mensaje contundente: Europa ya no puede ser la guardiana de un orden mundial que “ha desaparecido”. Durante la inauguración de la conferencia anual de embajadores de la UE en Bruselas, la funcionaria respaldó la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, asegurando que no se debe llorar por un régimen que “solo ha sembrado represión y desestabilización”.
La dirigente ha asegurado de forma tajante que “no debería derramarse ni una lágrima por el régimen iraní”.
“Han infligido la muerte y han impuesto la represión a su propio pueblo. Y han provocado la devastación y la desestabilización de toda la región a través de sus auxiliares armados con misiles y drones”, declaró la presidenta.
The people of Iran deserve freedom, dignity, and the right to decide their own future.
Even if we know this will be fraught with danger and instability during and after the war.
We are now seeing a regional conflict with unintended consequences.
British military bases have… pic.twitter.com/AibOOGUHfs
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) March 9, 2026
Von der Leyen fue inusualmente directa al cuestionar las estructuras tradicionales, incluyendo a las Naciones Unidas. Aunque no mencionó que el ataque contra Irán se realizó al margen del Consejo de Seguridad, sugirió que, cuando los formatos tradicionales son “inoperantes”, Europa debe buscar “formas creativas” para resolver crisis. Sus posicionamientos fueron muy claros y dejaron ver la nueva visión desde la Comisión Europea:
“Europa ya no puede ser la guardiana del orden del viejo mundo, de un mundo que ha desaparecido y que no volverá”, sentenció Von der Leven.
Cuestionó si el sistema de toma de decisiones de la UE, basado en el consenso y el compromiso, es hoy un “obstáculo” para su credibilidad geopolítica.
Afirmó que muchos iraníes han celebrado la caída del ayatolá Alí Jameneí y que el pueblo merece “libertad y dignidad”, pese a la inestabilidad que la guerra conlleva.
La jefa del Ejecutivo europeo evitó confrontar directamente con la política exterior de Donald Trump, a pesar de que el republicano ha impulsado plataformas de paz en Gaza que ignoran a la ONU. Sin embargo, lanzó un recordatorio de soberanía al mencionar los intentos de Washington por “anexionar” Groenlandia, destacando la firmeza de la Unión frente a tales presiones.
“Debemos estar preparados para proyectar nuestro poder de forma más decidida”, reclamó Von der Leyen, instando a los embajadores a construir un bloque resiliente en defensa, energía y tecnologías estratégicas.
Mientras los precios del petróleo superan los 100 dólares por barril debido al conflicto en Medio Oriente, Bruselas intenta mantener el foco en su frontera oriental. Von der Leyen ratificó que el apoyo a Kiev es permanente, “ocurra lo que ocurra en otros lugares”.
Ampliación en puerta: El futuro de Ucrania y Moldavia está en la UE.
Desafío geopolítico: La presidenta pidió al bloque prepararse para el reto de la ampliación, incluso si eso implica reformar las instituciones europeas desde la raíz.
Con estas declaraciones, la Unión Europea parece abandonar su papel de “poder blando” para abrazar una doctrina de Realpolitik, donde la defensa de los intereses propios y la alianza con los actores más agresivos del tablero global —como el eje Washington-Tel Aviv— parecen ser la nueva brújula.
(Con información de agencias)