AFP · 10 de febrero de 2025
Autoridades de Guatemala redujeron este martes de 55 a 54 el saldo de personas que murieron el lunes cuando un autobús con unos 60 pasajeros cayó al fondo de un barranco en la capital. Entre las víctimas se identificó a un mexicano.
“En seguimiento al accidente del autobús […] se logró identificar los 54 cuerpos“, indicó en un comunicado el estatal Instituto Nacional de Ciencias Forenses, en el cual se precisó que ocho personas permanecen hospitalizadas.
El dato rectifica la cifra de 55 muertos que había informado previamente la Fiscalía. Los bomberos habían estimado que en el bus iban unas 70 personas, pero según los datos oficiales difundidos, los pasajeros sumarían 64.
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Autoridades informaron también que entre las víctimas se identificó a un ciudadano mexicano, cuyo cuerpo estaba pendiente de ser entregado a sus familiares.
El hombre fue identificado como Germán Hernández Hernández, según indicaron en un comunicado de prensa donde incluyeron el nombre de las 54 personas que perdieron la vida por el accidente.
En tanto, la Embajada de México en Guatemala confirmó el fallecimiento e indicó que estaba en comunicación con la familia de Germán Hernández para brindarle atención.
“Esta mañana confirmamos la lamentable noticia de que un connacional 🇲🇽 falleció en el accidente. Seguimos en comunicación con las autoridades y nos encontramos atendiendo a su familia”, dijo en su cuenta de X.
Este es uno de los peores accidentes de tránsito ocurridos en América Latina en la última década.
Para la tarde de este martes está programada una misa en la aldea Santa Domingo, en el municipio de San Antonio La Paz (noreste), de donde eran originarios varios pasajeros que serán sepultados luego del servicio religioso y otros el miércoles.
La madrugada del lunes, el autobús se precipitó desde una calzada al lado del puente Belice, principal acceso a la capital por el norte, a un barranco donde quedó volcado entre vegetación y un río de aguas residuales.
El vehículo había salido desde el poblado de San Cristóbal Acasaguastlán (noreste) y tomó la calzada, que tiene una pendiente, como atajo a la ruta principal por un embotellamiento, según investigaciones preliminares.
Rony Arreaga perdió en el accidente a su esposa y a sus tres hijos, de 10, 11 y 14 años, quienes regresaban con su madre de visitar a su abuela de Santo Domingo, un poblado cercano a San Cristóbal.
“Me cuesta creer que sea mi familia”, dijo a periodistas en la morgue improvisada Arreaga.
Entre llantos, Rosa López, de 48 años, explicó a periodistas que cuatro sobrinos suyos viajaban en el autobús. “Cuando nos dijeron del accidente por las noticias entonces nos dirigimos hacia acá (morgue)”, relató.
El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, expresó su consternación y solidaridad con familiares de las víctimas, y declaró tres días de “duelo nacional”.
Arévalo encabezó una ceremonia en el parque central de la capital donde ondea la bandera guatemalteca a media asta.
“Ha sido una tragedia muy grande, muy dolorosa”, declaró a periodistas Marbelin Ortiz, una camarera de 40 años que vive en un barrio cercano al sitio del accidente.
La delegación de la Unión Europea en el país lamentó “la terrible tragedia que enluta al pueblo de Guatemala” y se solidarizó con las familias de las víctimas.
En el amplio y difícil operativo de rescate, que tardó unas ocho horas, participaron decenas de miembros de los cuerpos de bomberos, policías y de la Cruz Roja.
Luis Quintanilla, socorrista de Bomberos Voluntarios, explicó que las labores de rescate se dificultaron porque una parte debió de hacerse debajo del agua, por lo que varios de sus compañeros sufrieron hipotermia.
El lunes, Carlos Hernández, de Bomberos Municipales, precisó que el conductor, un joven de 24 años, al parecer perdió el control del autobús, colisionó con varios automóviles pequeños, rompió una valla metálica y cayó a una hondonada de aproximadamente 20 metros.
Según el director de la Policía, David Boteo, el conductor “posiblemente” utilizó la calzada que tiene una pendiente como “atajo” para evadir un embotellamiento que suele hacerse en el puente.
El ministro de Comunicaciones, Miguel Ángel Díaz, comentó que las primeras investigaciones determinaron que el bus tenía más de tres décadas de funcionamiento, pero tenía licencia vigente para operar.
“Se ha especulado que venía sobrecargado, sin embargo ese es un extremo que está por determinarse […]. No podemos adelantar juicios sobre qué provocó el accidente”, puntualizó.
La Fiscalía anunció una investigación para “dilucidar la verdad de los hechos”.
El accidente de este lunes es uno de los peores registrados en América Latina. En 2013 un bus cayó a un barranco en Chimaltenango, oeste de Guatemala, con medio centenar de muertos.

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En 2021, el choque de un camión con migrantes dejó 56 muertos en el sur de México y en 2018 hubo 52 fallecidos en Perú cuando un autobús cayó de un acantilado. En Brasil un accidente de un bus turístico dejó 54 decesos en 2015.