Keiko Fujimori se convierte en presidenta electa de Perú tras cierre del conteo final

Redacción Animal Político / AFP · 29 de junio de 2026

Keiko Fujimori se convierte en presidenta electa de Perú tras cierre del conteo final

La derechista Keiko Fujimori fue electa presidenta de Perú por un estrecho margen frente a su rival de izquierda, Roberto Sánchez, según los datos finales del escrutinio publicados este lunes. En su primer mensaje afirmó que el país se acerca al “camino de orden y esperanza”.

Su victoria marca el regreso del fujimorismo al poder, más de dos décadas después de la caída del expresidente autócrata Alberto Fujimori, padre de la candidata de 51 años.

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Con el 100 % de las actas contabilizadas, Fujimori obtuvo el 50.13 % de los votos, mientras que Sánchez logró el 49.86 %, de acuerdo con la página web de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). La segunda vuelta electoral se celebró el pasado 7 de junio.

La diferencia es de menos de 50 mil votos, de un total de más de 18 millones de votos válidos. La segunda vuelta en Perú dio lugar a uno de los comicios más reñidos de la historia reciente de América Latina.

El organismo electoral completó el conteo de las actas este lunes, según informó.

Sánchez, heredero político del exmandatario Pedro Castillo, ha dicho que no reconocerá un eventual gobierno de Fujimori alegando un presunto fraude en los votos en el exterior, aunque no aportó pruebas.

Desde 2016, ocho presidentes se han sucedido al frente de Perú, en un contexto de crisis institucionales recurrentes agravado en los últimos años por el auge del crimen organizado.

El vencedor sustituirá el 28 de julio al mandatario interino José María Balcázar para un mandato de cinco años.

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Regresa el fujimorismo al poder

De 51 años, “Keiko”, como le llaman, enfrentó al izquierdista Roberto Sánchez en segunda ronda, bajo el legado ambivalente de su padre, quien gobernó en la década de 1990 con mano dura.

En un Perú que cambia de liderazgos a ritmo febril, con ocho presidentes desde 2016, Fujimori es muy conocida. Su apellido resuena en todos los rincones del país andino.

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“Es una ‘marca’ que está bien posicionada, te guste o no”, sostiene el politólogo Jorge Aragón.

Administradora graduada en Estados Unidos, devino en una profesional de la política. Ha sido parlamentaria y jefa de su partido Fuerza Popular.

Creció en los pasillos del poder. Tras el divorcio de sus padres, se convirtió a los 19 años en primera dama del gobierno de Fujimori y se codeó con jefes de Estado y otros líderes internacionales.

Apellido de sombras y luces

Figura central de la política peruana, Alberto Fujimori gobernó en tiempos convulsos. Derrotó a los insurgentes del grupo maoísta Sendero Luminoso y los guevaristas del MRTA, controló la hiperinflación, pero también fue condenado por corrupción y crímenes de lesa humanidad.

Por décadas, Keiko no ha podido desprenderse de las luces y sombras de su apellido, que le asegura contactos y un electorado sólido.

“Lo extraño”, dijo en una entrevista con AFP en abril. “Pero en todos los sitios a donde voy me lo recuerdan y me cuentan anécdotas”, agregó.

Sin embargo, su figura también genera un profundo rechazo que le cerró las puertas del palacio en las elecciones de 2011, 2016 y 2021. Millones de peruanos se niegan a votar por algún miembro de este clan de orígenes japoneses.

“En los últimos 25 años nos han gobernado gobiernos antifujimoristas” que “se dedicaron a insultar, a generar odio y división de los peruanos”, sostiene Keiko.

Sus críticos le atribuyen gran parte de la inestabilidad política de Perú, dada la fuerte influencia que tiene en el Congreso su partido Fuerza Popular, hábil en tejer alianzas políticas.

Esta fue la primera elección sin su padre, fallecido en 2024. Y con la ola de criminalidad que golpea al país, principal preocupación de los peruanos, ha apostado por su legado bajo la palabra “orden”.