AFP · 29 de mayo de 2026
Un juez de Estados Unidos dictaminó el viernes que el reconocido Centro Kennedy para las Artes Escénicas fue renombrado ilegalmente en honor al presidente Donald Trump y que su nombre debe ser retirado.
“El tribunal ha concluido que la junta excedió sus facultades legales al renombrar unilateralmente el Kennedy Center en honor al presidente Trump”, señaló el juez Christopher Cooper.
El recinto cultural, ubicado en el corazón de Washington, D. C., fue nombrado en honor al presidente asesinado John F. Kennedy. En diciembre pasado, la junta directiva del centro, integrada en gran parte por aliados de Trump, votó por renombrarlo como el “Trump Kennedy Center”.
Lee: Trump dice que se prepara para tomar “su decisión final” sobre acuerdo con Irán

El nombre del presidente republicano fue poco después añadido a la fachada en grandes letras doradas, por encima del de Kennedy.
El fallo de Cooper establece que solo el Congreso tiene la facultad de cambiar el nombre del centro y dio a la administración 14 días para retirar el nombre de Trump de la fachada y de cualquier material relacionado con el recinto.
“El Congreso le dio su nombre al Kennedy Center, y solo el Congreso puede cambiarlo”.
Cooper también emitió una orden temporal que bloquea la exigencia de Trump de cerrar el Kennedy Center durante dos años por renovaciones.
Desde su regreso para un segundo mandato en enero de 2025, Trump ha tomado medidas repetidas para colocar su nombre e imagen en espacios oficiales, un cambio abrupto respecto a la tradición política estadounidense.
El desmantelado Instituto de Paz de Estados Unidos ha sido renombrado en su honor, y su rostro aparece en grandes pancartas fuera del Departamento de Justicia y del Departamento de Agricultura.
También lee: EU e Irán alcanzan acuerdo para prorrogar el alto al fuego; falta aprobación de Trump

La administración Trump busca además incluir su imagen en un billete de 250 dólares para conmemorar el 250 aniversario de la independencia del país respecto del Imperio Británico.
En otro giro respecto a la tradición, Trump ordenó la demolición del ala este de la Casa Blanca —con poca advertencia pública o debate— para dar paso a lo que, según él, será un gran salón de baile.