Redacción Animal Político · 16 de enero de 2025
Israel acusó a Hamás de dar marcha atrás en algunos puntos del frágil acuerdo de tregua y liberación de rehenes en la guerra de Gaza, y efectuó nuevos bombardeos, a la espera de que su gobierno dé luz verde al proyecto anunciado.
La tregua, anunciada por los mediadores Catar y Estados Unidos el miércoles, entraría en vigor el domingo e implicaría el intercambio de rehenes israelíes por prisioneros palestinos, que una vez finalizado pondría fin a la guerra de más de 15 meses que ha dejado decenas de miles de muertos en Gaza.
Pero la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que Hamás “ha incumplido partes del acuerdo alcanzado con los mediadores e Israel en un intento por obtener concesiones de último minuto”, en un comunicado.

Y advirtió que su gabinete no se reunirá para aprobar el acuerdo “hasta que los mediadores hayan notificado a Israel que Hamás ha aceptado todos los elementos del acuerdo”, agregó el texto.
De su lado, un alto dirigente de Hamás, Sami Abu Zuhri, rechazó estas acusaciones y aseguró que no tenían “ningún fundamento”.
En Gaza, la Defensa Civil indicó que Israel había bombardeado varias zonas del territorio palestino desde el anuncio del acuerdo, matando al menos a 73 personas e hiriendo a cientos.
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En respuesta, el brazo armado del movimiento palestino Hamás advirtió que los continuos bombardeos israelíes en Gaza, tras el anuncio de un acuerdo de tregua que entrará en vigor en los próximos días, ponen en peligro a los rehenes que serían liberados.
“En este estadio, cualquier agresión y bombardeo del enemigo podría convertir la libertad de un prisionero en tragedia”, declararon las Brigadas Ezedin Al Qasam en Telegram, que afirmaron que durante la jornada, los ataques israelíes golpearon una posición donde se encontraba una rehén, sin dar más detalles sobre su suerte.
Tras más de un año en punto muerto, las negociaciones indirectas entre Israel y Hamás se aceleraron en los últimos días antes de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, deje la Casa Blanca para ser reemplazado el lunes por el republicano Donald Trump.
Varios países y organizaciones celebraron el pacto, recibido con júbilo en una Franja de Gaza devastada por la guerra que estalló el 7 de octubre de 2023 por el sangriento ataque de Hamás en Israel que dejó mil 210 muertos, en su mayoría civiles, según un recuento de AFP en base a los datos oficiales israelíes.
Los comandos islamistas también se llevaron a 251 personas a Gaza, algunas de ellas ya muertas. El ejército israelí afirma que 94 siguen retenidas, aunque 34 de ellas sin vida.
Tras el asalto, Israel emprendió una campaña en la Franja de Gaza que se ha cobrado la vida de al menos 46 mil 707 personas, sobre todo civiles, según datos del Ministerio de Salud gazatí que la ONU considera fiables.
Los “detalles finales” del acuerdo todavía están cerrándose, afirmó la oficina de Netanyahu. El consejo de ministros de Israel tiene que reunirse este jueves para examinarlo y aprobarlo.
Mientras tanto, en Israel y Gaza, hubo celebraciones pero también angustia. Un residente de Ciudad de Gaza Fadl Naeem dijo a AFP que se sentía “muy feliz, pero al mismo tiempo, [tenía] una profunda tristeza”.
“Hemos perdido nietos, padres, hermanos, primos, vecinos y nuestras casas” en la guerra, dijo.

Por su parte, en Tel Aviv, el jubilado Simon Patya dijo que sentía una “gran alegría” de que algunos rehenes regresaran vivos, pero también una “gran tristeza por aquellos que regresan en bolsas, y eso será un golpe muy fuerte, moralmente”.
Dos líderes de partidos de extrema derecha en el gabinete de Netanyahu se opusieron públicamente al acuerdo, entre ellos el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, que lo consideró “peligroso”, y su par Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, que lo calificó de “desastroso”.
Los principales puntos del acuerdo fueron revelados por el primer ministro de Catar, Mohamed bin Abdulrahman al Thani, y por Joe Biden, países que junto a Egipto mediaron entre ambas partes.
El pacto prevé una primera fase de seis semanas a partir del domingo en la que se implementará un alto el fuego, se liberarán 33 rehenes y las tropas israelíes se retirarán de las zonas densamente pobladas.
La segunda fase, todavía en negociación, contempla la liberación del resto de rehenes y la retirada de las tropas israelíes, dijo Biden.
La tercera y última fase se centrará en la reconstrucción del devastado territorio palestino y en la devolución de los cadáveres de los rehenes muertos.
El primer ministro catarí explicó que se instalará en El Cairo un mecanismo de seguimiento gestionado por Egipto, Catar y Estados Unidos para que cumpla el acuerdo.
Biden aseguró que el acuerdo implicará un alto al fuego “completo y total” en la primera fase y el “fin definitivo de la guerra” en la segunda.

También anticipó un aumento de la ayuda humanitaria para la población de Gaza.
La UE anunció el jueves un paquete excepcional de 123 millones de dólares para abordar la crisis humanitaria en el territorio palestino.
Lastrada por la pobreza, el desempleo y un bloqueo israelí impuesto desde 2007, la asediada Franja quedó devastada por la guerra y la mayoría de sus 2.4 millones de habitantes fueron desplazados y viven en duras condiciones.
“No puedo creer que esta pesadilla de más de un año esté llegando a su fin”, dijo Randa Sameeh, una desplazada de Ciudad de Gaza en el campo de refugiados de Nuseirat.
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El acuerdo no resuelve el suspense sobre el futuro político de este territorio, controlado desde 2007 por un Hamás ahora muy débil.
Israel se opone a que sea ahora administrado por Hamás o la Autoridad Palestina, que dirige con competencias limitadas Cisjordania, pero los palestinos rechazan cualquier injerencia extranjera.