El pueblo de Irán se adapta para sobrevivir durante los meses de guerra

AFP · 6 de agosto de 2026

El pueblo de Irán se adapta para sobrevivir durante los meses de guerra

Mahzad Azari debe elegir entre pagar un taxi o almorzar, cambiar sus lentes o tomar clases de inglés. Como ella, muchos iraníes deben hacer sacrificios para llegar a fin de mes, en medio de una crisis económica agravada por más de cinco meses de guerra con Estados Unidos.

La economía iraní ya estaba debilitada por décadas de sanciones internacionales, pero el conflicto ha empeorado una situación que para muchas familias se ha vuelto insostenible.

Azari, una comerciante de 21 años, cuenta que debe elegir constantemente entre unos gastos y otros. “Si un día tomo un taxi, ya no me alcanza para comprar el almuerzo”, cuenta. “Y si cambio los cristales de mis lentes, no podré pagar mis cursos de inglés”.

La guerra con EU debilitó a Irán a lo largo de las décadas con sanciones internacionales, representando un gran obstáculo para los iraníes para vivir su vida de forma normal.
La guerra con EU debilitó a Irán a lo largo de las décadas con sanciones internacionales, representando un gran obstáculo para los iraníes para vivir su vida de forma normal. Foto: AFP

Una situación similar vive Fahimeh, una empleada de 29 años que tiene dos trabajos para mantenerse. “Antes solía ir al cine, cenar fuera o pedir comida italiana a domicilio, pero ahora todo es una cuestión de supervivencia”, dice la mujer, que por razones de seguridad prefirió no revelar su apellido.

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La guerra comenzó el 28 de febrero con bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán.

Aunque hubo una tregua en abril y un acuerdo firmado en junio que generó expectativas de estabilidad, los combates se reanudaron en julio. Como consecuencia, la inflación alcanzó el 66% interanual a finales de julio, frente al 46% registrado antes del conflicto.

Aun con las negociaciones y la tregua, la inflación golpeó con un incremento del 66% a finales de julio.
Aun con las negociaciones y la tregua, la inflación golpeó con un incremento del 66% a finales de julio. Foto: AFP

Al mismo tiempo, la moneda iraní continúa perdiendo valor: un dólar se cambiaba el miércoles por 1.88 millones de riales, frente a 1.65 millones antes de la guerra.

Economía de resistencia

Irán arrastra desde hace años problemas de hiperinflación crónica y una fuerte depreciación de su moneda debido a las sanciones internacionales impuestas por su programa nuclear.

Sin embargo, en los últimos meses el deterioro se ha acelerado, reduciendo aún más el poder adquisitivo de la población. De hecho, esto fue lo que desencadenó las enormes manifestaciones de diciembre.

Con la pérdida del valor en su moneda, la accesibilidad a las necesidades básicas disminuye y la gente tiene que ajustarse para poder traer pan a la mesa.
Con la pérdida del valor en su moneda, la accesibilidad a las necesidades básicas disminuye y la gente tiene que ajustarse para poder traer pan a la mesa. Foto: AFP

Los avances diplomáticos de la primavera habían despertado esperanzas de una mejora, pero la reanudación de las hostilidades acabó rápidamente con ese optimismo.

“Cada vez que se anuncia un alto el fuego, las ventas mejoran un poco. Pero luego vuelve la guerra o hay un nuevo ataque, y todo comienza otra vez”, lamenta Azari desde el mercado de Tajrish, uno de los más importantes de Teherán, la capital.

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En un mensaje publicado en mayo, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, pidió a las empresas evitar despidos y exhortó al Parlamento a impulsar medidas para apoyar lo que el régimen denomina la “economía de resistencia”, una estrategia basada en reducir la dependencia del exterior.

En respuesta a esta crisis, el gobierno iraní empezó una estrategia para reducir la dependencia del exterior conocida como "economía de resistencia".
En respuesta a esta crisis, el gobierno iraní empezó una estrategia para reducir la dependencia del exterior conocida como “economía de resistencia”. Foto: AFP

Sueños que se alejan

“La economía iraní se ha adaptado a numerosas crisis y ha desarrollado una gran capacidad de resistencia”, afirma Behnam Samadi, economista radicado en Teherán. “Pero esa resistencia tiene un costo”.

Según explica, el poder adquisitivo de la población ha disminuido, las empresas han visto aumentar sus costos y el Gobierno se ha visto obligado a incrementar el gasto público para mantener a flote al país.

“La principal pregunta es cuánto tiempo podrá sostenerse esa resistencia”, advierte Samadi.

Con el poder adquisitivo disminuyendo, llegan los incrementos de gastos básicos para poder subsistir dentro del país.
Con el poder adquisitivo disminuyendo, llegan los incrementos de gastos básicos para poder subsistir dentro del país. Foto: AFP

Para afrontar la situación, algunos establecimientos ofrecen pagos en cuotas incluso para compras cotidianas y tratamientos de salud.

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Pero estas medidas solo permiten “ganar tiempo” frente a un “deterioro considerable de las condiciones de vida”, señala el economista.

Davood, un vendedor de frutas y verduras de 23 años, asegura que ya no puede permitirse viajar fuera de Teherán. “Antes solía viajar con amigos al norte del país, pero ahora ya no podemos hacer ese tipo de planes”, lamenta.

Con el deterioro de las condiciones de vida, el acceso a los lujos se ve más alejado para el ciudadano común.
Con el deterioro de las condiciones de vida, el acceso a los lujos se ve más alejado para el ciudadano común. Foto: AFP

En los supermercados también se perciben los efectos de la crisis. Ehsan, dueño de una tienda de comestibles en Teherán, observa que los clientes compran cada vez menos alimentos.

“La gente cada vez come menos”, señala, y añade que incluso las compras de productos de primera necesidad se han reducido.

Mientras tanto, muchos jóvenes ven alejarse las metas que antes consideraban alcanzables.

Para los más jóvenes, la crisis les afecta en mayor medida, viendo cómo su futuro perfecto es cada vez más inalcanzable.
Para los más jóvenes, la crisis les afecta en mayor medida, viendo cómo su futuro perfecto es cada vez más inalcanzable. Foto: AFP

“Todos nuestros sueños, comprar una casa o un automóvil, se van alejando un poco más cada día”, resume Amir Reza, de 23 años.

Mientras la incertidumbre del conflicto continúa, ahora el pueblo iraní sufre las consecuencias y ahora debe empezar a analizar antes de cada paso, cada gasto y cada centavo que tenga para poder llegar bien alimentado y sano al día siguiente.

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