AFP · 29 de marzo de 2026
Irán acusó este domingo a Estados Unidos de planear “en secreto” una ofensiva terrestre, mientras lleva a cabo públicamente esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra en Medio Oriente.
Este conflicto, desencadenado hace más de un mes, no muestra ningún signo de apaciguamiento. El ejército israelí afirmó haber atacado un sitio clave de producción de misiles en Irán.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, amenazaron con atacar universidades estadounidenses en Medio Oriente, lo que llevó a la Universidad Americana de Beirut a pasar temporalmente a las clases en línea.
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“La gente se despierta cada día preocupada ante un futuro incierto”, dijo Farzaneh, una iraní de 62 años, desde la ciudad de Ahvaz. Y todo esto mientras “nadie desea realmente la guerra”, lamenta.
Según Washington Post, que cita a responsables estadounidenses anónimos, el Pentágono se prepara para llevar a cabo operaciones terrestres de varias semanas que no serían una invasión a gran escala, sino incursiones en territorio iraní de las fuerzas especiales.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, había descartado esta hipótesis el viernes, asegurando que los “objetivos” de guerra en Irán podrían alcanzarse sin el envío de tropas de tierra.
Un buque estadounidense de asalto, al frente de un grupo naval que incluye a unos 3 mil 500 marinos y soldados del cuerpo de Marines, llegó el viernes a la región.
“Públicamente, el enemigo envía mensajes de negociación y diálogo mientras, en secreto, planifica una ofensiva terrestre“, dijo el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bagher Qalibaf, en un comunicado.
“Nuestros hombres esperan la llegada de los soldados estadounidenses sobre el terreno para atacarlos y castigar de una vez por todas a sus aliados regionales”, advirtió.
En paralelo, siguen los esfuerzos diplomáticos para intentar poner fin a la guerra que estalló el 28 de febrero con la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán.
Los cancilleres de Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita se reunieron este domingo en Islamabad, la capital pakistaní, para conversaciones sobre el conflicto.

Pero el conflicto no da respiro e Irán sigue atacando el Golfo Pérsico. Entre los últimos objetivos están dos de las fundiciones de aluminio más importantes del mundo, en Baréin y en Emiratos.
Los Guardianes también amenazaron con atacar las universidades estadounidenses en Medio Oriente, en represalia por bombardeos que, según ellos, dañaron dos universidades en Irán.
“Si el gobierno estadounidense quiere que sus universidades en la región no sufran represalias (…), debe condenar el bombardeo de las universidades en un comunicado oficial antes del lunes 30 de marzo a mediodía”, aseguraron.
El ejército israelí afirmó que lanzó un ataque contra una planta en Teherán donde el Ministerio de Defensa de Irán produce componentes clave para la fabricación de misiles balísticos.
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También indicó a la AFP que la zona industrial de Neot Hovav, al sur de Israel, probablemente había sido alcanzada por un “resto de misil”. Esta área alberga un parque de más de 40 fábricas en los ámbitos del medioambiente y el desarrollo de infraestructuras industriales.
Desde el inicio de la guerra, Irán también bloquea el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo, lo que provoca una crisis energética global.
De Bangkok a Berlín, de Tokio a París, los gobiernos multiplican las medidas de emergencia para intentar contener la escalada de precios.
Esta crisis energética podría agravarse aún más con la entrada en guerra de los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, que el sábado lanzaron misiles contra Israel.
Desde sus posiciones estratégicas, tienen la posibilidad de obstaculizar la circulación en el estrecho de Bab el Mandeb, uno de los corredores marítimos más transitados del mundo que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.