AFP · 13 de febrero de 2026
Dos agentes federales fueron suspendidos y son investigados por presuntamente mentir sobre un tiroteo en Mineápolis el mes pasado y que dejó herido a un inmigrante venezolano, aseguró el viernes un alto funcionario de inmigración de Estados Unidos.
“La evidencia en video reveló que el testimonio juramentado de dos agentes distintos parece contener afirmaciones falsas”, dijo en un comunicado Todd Lyons, director en funciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
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“Ambos oficiales fueron puestos en licencia administrativa mientras concluye una exhaustiva investigación interna”, dijo Lyons.
El anuncio llega un día después de que fiscales federales retiraran los cargos de agresión contra Alfredo Alejandro Aljorna y Julio César Sosa-Celis, a quien un agente del ICE le disparó en la pierna en Mineápolis el 14 de enero.

El fiscal federal Daniel Rosen, en un escrito judicial, dijo que los cargos fueron desestimados porque “las pruebas recién descubiertas en este asunto son materialmente inconsistentes con los alegatos en la denuncia” presentada contra los hombres.
En su declaración inicial sobre el tiroteo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) aseguró que “un inmigrante ilegal de Venezuela” fue detenido en un control de tráfico y se resistió al arresto.
Según la primera versión del DHS respecto al hecho, el agente “disparó un tiro defensivo para proteger su vida”.
El tiroteo contra Sosa-Celis se dio una semana después de que un agente del ICE en Mineápolis abatiera a Renee Good, una estadounidense de 37 años y madre de tres hijos, lo que intensificó las protestas contra los operativos antinmigración del presidente Donald Trump en la ciudad.
Tom Homan, el zar fronterizo de Trump, anunció el jueves que la administración concluirá su operación antimigratoria en Minesota.

En enero, durante una intervención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), los venezolanos Alfredo Alejandro Aljorna y Julio Sosa Celis fueron detenidos en un incidente en el que este último recibió un disparo en la pierna.
Aunque fueron acusados de agredir a un agente federal, videos y testimonios familiares pusieron en duda la versión inicial del Departamento de Seguridad Nacional.
El juez federal Paul A. Magnuson ordenó la liberación de ambos en su proceso penal. Sin embargo, tras salir de custodia federal, fueron inmediatamente detenidos por autoridades migratorias y puestos bajo custodia del ICE.
Sus abogados cuestionaron la actuación del gobierno al considerar inconsistente que, si se busca procesarlos penalmente, se les traslade a detención migratoria donde podrían enfrentar deportación.
El juez también emitió una orden oral que prohíbe la deportación de los testigos del caso, incluidos los propios acusados.

El tiroteo contra Sosa Celis ocurrió una semana después de que un agente del ICE abatiera en Mineápolis a Renee Nicole Good, de 37 años, lo que intensificó las protestas contra los operativos antimigratorios en la ciudad.
En ese mismo contexto de despliegues federales también se reportó la muerte de Alex Jeffrey Pretti, de también 37 años aumentando la indignación pública y el escrutinio sobre el uso de la fuerza.
Tras ser cuestionado, Trump declaró que no quiere personas heridas o muertas durante las redadas, aunque pidió frenar la resistencia y el caos.
Así fue que envió al zar fronterizo Tom Homan, que posteriormente anunció el retiro inmediato de 700 agentes migratorios de Mineápolis, tras semanas de manifestaciones por la muerte de Pretti y Good.
Homan afirmó que existe una mejor cooperación con autoridades locales y que hay menor necesidad de mantener presencia federal en la ciudad, aunque no precisó si la retirada aplica a todo el estado.