Redacción Animal Político · 30 de noviembre de 2023
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó en su lista de sanciones a tres personas y 13 empresas mexicanas con sede en Puerto Vallarta, Jalisco, por estar vinculados a presuntos fraudes inmobiliarios en los que está relacionado el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las personas y empresas señaladas se vinculan con supuestas estafas con multipropiedades y consisten en solicitar pagos por adelantado a las víctimas para firmar contratos que resultan ser ficticios.
De acuerdo con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) el fraude de tiempo compartido está liderado por el Cartel de Jalisco Nueva Generación a quienes también acusan de ser un grupo dedicado al tráfico de narcóticos como el fentanilo hacia Estados Unidos.
“El CJNG utiliza violencia e intimidación extremas para controlar la red de tiempo compartido, que a menudo apunta a ciudadanos estadounidenses de edad avanzada y puede defraudar a las víctimas con los ahorros de toda su vida. El Tesoro sigue comprometido con el esfuerzo de todo el gobierno de la Administración, en coordinación con nuestros socios en México, para interrumpir las fuentes de ingresos del CJNG y su capacidad para traficar drogas mortales como el fentanilo”, dijo la secretaria del Tesoro, Janet L. Yellen.

La OFAC sancionó a los mexicanos Teresa De Jesus Alvarado Rubio, Manuel Alejandro Foubert Cadena y Gabriela Del Villar Contreras.
” Alvarado ha estado vinculado a actividades de fraude de tiempo compartido en el área de Puerto Vallarta durante aproximadamente 15 años. Foubert ha estado vinculado a actividades de fraude de tiempo compartido en Puerto Vallarta y otros lugares desde al menos 2016. Del Villar es un abogado de Puerto Vallarta que se dedica al cobro de deudas y al fraude inmobiliario en nombre del CJNG”, detalló la dependencia.
Las empresas vinculadas a los fraudes ubicadas en Puerto Vallarta, Jalisco, son:

De acuerdo con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) los esquemas de fraude menudo involucran a terceros estafadores, que afirman tener compradores listos, hacen ofertas de compra no solicitadas a los propietarios de tiempo compartido.
Si se aceptan ofertas, los estafadores solicitan a los propietarios de tiempo compartido pagos de tarifas e impuestos por adelantado, supuestamente para facilitar o acelerar la venta con garantías de reembolso al momento del cierre y una vez que se han realizado varios pagos a los estafadores, los propietarios de tiempo compartido eventualmente se dan cuenta de que las ofertas eran ficticias, que no hay compradores y que su dinero se ha acabado.