AFP · 11 de abril de 2026
Estados Unidos e Irán tienen previsto reanudar el domingo sus conversaciones de paz en Pakistán, tras una sesión maratónica de casi 15 horas la víspera, informó la prensa estatal iraní.
“Fin de las conversaciones maratónicas de 15 horas en el primer día de negociaciones Irán-Estados Unidos en Islamabad”, publicó la agencia noticiosa Tasnim, mientras la agencia Mehr indicó que la próxima ronda de negociaciones se efectuará la mañana del domingo.
Las conversaciones de paz de alto nivel entre Estados Unidos e Irán que comenzaron este sábado entraron en un segundo día la madrugada del domingo, mientras Washington aumentaba la presión al afirmar que había enviado barcos dragaminas a través del estratégico estrecho de Ormuz.

En la capital pakistaní, Islamabad, el sábado el vicepresidente JD Vance se convirtió en el funcionario estadounidense de más alto rango en reunirse directamente con autoridades iraníes desde la revolución islámica de 1979, días después de que Estados Unidos e Israel detuvieran su guerra, que había sumido a Medio Oriente y a la economía global en la turbulencia.
La Casa Blanca dijo que las conversaciones se prolongaron más allá de la medianoche, mientras que medios iraníes acusaron a Estados Unidos de hacer “exigencias excesivas” sobre el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial.
Donald Trump dijo que había “negociaciones profundas” en marcha, pero en un enfrentamiento combativo con periodistas el sábado, el presidente sostuvo que no le importaba el resultado, insistiendo en que Estados Unidos ya había triunfado en el campo de batalla al matar a líderes iraníes y destruir infraestructura militar clave.
“Lleguemos o no a un acuerdo, me da igual. La razón es que hemos ganado”, dijo Trump.
Un funcionario pakistaní dijo a AFP que las conversaciones estaban “avanzando en la dirección correcta”.
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“Puedo decir que las discusiones están avanzando positivamente y que el ambiente general es cordial”, dijo el funcionario, bajo condición de anonimato.
En un rompimiento con el precedente, autoridades de Irán y Estados Unidos se reunían directamente, junto con Pakistán, sin hablar a través de mediadores que iban de una sala a otra.
Irán había solicitado la presencia de Vance debido a su alto cargo y a su presunta oposición inicial a la guerra.
Irán estaba en medio de negociaciones sobre su programa nuclear en febrero con el amigo inmobiliario de Trump, Steve Witkoff, y su yerno Jared Kushner, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron su ataque, que comenzó con el asesinato del líder supremo de larga data, el ayatolá Alí Jamenei.
Kushner y Witkoff se unieron a Vance. La delegación iraní, de 70 miembros, fue encabezada por Mohammad Bagher Ghalibaf, poderoso presidente del Parlamento, e incluía al ministro de Exteriores Abbas Araghchi.
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Irán ejerció rápidamente influencia tras ser atacado al reforzar su control sobre el estrecho de Ormuz, lo que disparó los precios globales del petróleo e incrementó la presión política sobre Trump, en momentos en que los estadounidenses se quejaban del aumento en los costos del combustible.
El ejército estadounidense dijo el sábado que dos buques de guerra de la Marina habían transitado el estrecho para comenzar a limpiarlo de minas y asegurar que sea una “ruta segura” para los petroleros.
El ejército iraní negó que algún buque de guerra estadounidense hubiera ingresado a la vía marítima y amenazó con responder si lo hacen.
“Cualquier intento de embarcaciones militares de pasar por el estrecho de Ormuz será enfrentado severamente”, dijo el Comando Naval de los Guardianes de la Revolución en un comunicado citado por la emisora estatal IRIB.
Añadió que las promesas iraníes de paso seguro durante la tregua de dos semanas aplicaban únicamente a “embarcaciones civiles bajo condiciones específicas”.
Estados Unidos se ve fuertemente afectado por el aumento del precio del petróleo en los mercados internacionales, pero importa menos directamente del Golfo que muchos de sus aliados europeos —a quienes Trump ha reprochado no unirse a una guerra sobre la que no fueron consultados previamente—.
“Abriremos el estrecho aunque nosotros no lo usemos, porque hay muchos otros países del mundo que sí lo usan y que son temerosos, débiles o tacaños”, dijo Trump.
Las exigencias de Irán para cualquier acuerdo que ponga fin a la guerra incluyen descongelar activos iraníes sancionados y poner fin a la guerra de Israel contra Hezbolá en Líbano, algo que Vance ha dicho no estará en discusión en Islamabad.
Ghalibaf, hablando poco después de aterrizar en Pakistán, dejó claro que Irán sigue profundamente desconfiado de Estados Unidos.
“Nuestra experiencia al negociar con los estadounidenses siempre ha terminado en fracaso y promesas rotas”, dijo Ghalibaf.
Vance dijo antes de salir de Estados Unidos que si Irán estaba “dispuesto a negociar de buena fe, ciertamente estamos dispuestos a extender la mano abierta”.
Pero dijo que Estados Unidos no sería receptivo “si van a intentar jugarnos”.
Expertos señalaron que la delegación iraní demostraba que Teherán estaba tomando en serio la posibilidad de llegar a un acuerdo en Pakistán.
“El tamaño, la jerarquía y el alcance de la delegación iraní… indican tanto la sinceridad de Teherán en estas negociaciones como sus expectativas y confianza”, dijo Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Quincy Institute for Responsible Statecraft y autor de un libro sobre la diplomacia entre Estados Unidos e Irán.
Israel ha insistido en que el alto el fuego no afecta su invasión de Líbano, donde ha realizado ataques masivos y enviado tropas en respuesta al fuego de Hezbolá, el movimiento chiita respaldado por Irán.
Autoridades libanesas dijeron que ataques israelíes en el sur del país mataron el sábado a 18 personas, elevando el total de muertes por ataques israelíes desde el inicio de la guerra por encima de dos mil.
Israel y Líbano realizarán sus propias conversaciones la próxima semana en Washington. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo en un mensaje televisado el sábado que quería un acuerdo de paz con Líbano que “dure generaciones”.
Pero Israel ha descartado un alto el fuego con Hezbolá, señalando que en su lugar buscará presionar al históricamente débil gobierno central en Beirut.
Netanyahu dijo que la campaña conjunta entre Estados Unidos e Israel ya había logrado “aplastar” los programas nuclear y de misiles balísticos de Irán.
Irán ha negado repetidamente estar buscando una bomba atómica y el organismo nuclear de la ONU informó que no existe una amenaza inminente de que Teherán vaya a desarrollar armas nucleares.
Pakistán selló gran parte de Islamabad para garantizar la alta seguridad de las conversaciones.
Pakistán es especialmente sensible a los acontecimientos en la vecina Irán y también busca congraciarse con Trump y contrarrestar la inclinación de Estados Unidos en los últimos años hacia India, el rival pakistaní.
En Teherán, un residente de 30 años dijo a AFP que era escéptico de que las negociaciones tuvieran éxito, describiendo la mayoría de lo que Trump dice como “puro ruido y tonterías”.