AFP · 5 de febrero de 2026
El ejército de Estados Unidos informó el jueves sobre la muerte de dos presuntos narcotraficantes en un ataque contra una embarcación en el Pacífico oriental, elevando el número de muertos en la campaña de Washington a al menos 128 desde septiembre.
“La inteligencia confirmó que la embarcación transitaba por rutas de narcotráfico conocidas en el Pacífico oriental y que estaba involucrada en operaciones de narcotráfico”, dijo el Comando Sur de Estados Unidos en una publicación en X. Añadió que “ningún miembro de las fuerzas armadas estadounidenses resultó herido” en la operación.
Desde septiembre, el ejército estadounidense ha llevado a cabo decenas de ataques de este tipo contra lo que asevera son botes usados para contrabandear drogas a Estados Unidos, y ha insistido en que está efectivamente en guerra contra supuestos “narcoterroristas” que operan desde Venezuela.
Sin embargo, no ha proporcionado evidencia definitiva de que las embarcaciones están relacionadas con el tráfico de drogas, lo que ha suscitado un intenso debate sobre la legalidad de las operaciones, que se han expandido desde el Caribe hasta el Pacífico.
On Feb. 5, at the direction of #SOUTHCOM Commander Gen. Francis L. Donovan, Joint Task Force Southern Spear conducted a lethal kinetic strike on a vessel operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed the vessel was transiting along known narco-trafficking… pic.twitter.com/B3ctyN1lke
— U.S. Southern Command (@Southcom) February 6, 2026
A finales de enero, el ejército estadounidense llevó a cabo otro golpe en el Pacífico oriental, en el que murieron dos presuntos narcotraficantes.
Los familiares de dos trinitenses que murieron el año pasado durante un ataque militar de Estados Unidos contra una embarcación supuestamente del narcotráfico demandaron el martes al gobierno de Donald Trump por homicidio culposo.
Es la primera acción legal interpuesta contra el gobierno estadounidense tras los ataques contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico oriental, que dejaron al menos 128 muertos desde septiembre.
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La demanda fue interpuesta en una corte federal de Massachusetts por las familias de Chad Joseph, de 26 años, y Rishi Samaroo, de 41. Ambos se encontraban entre los seis muertos que se reportaron en un ataque el 14 de octubre en el Caribe.
En aquel momento, Trump afirmó que “seis hombres narcoterroristas” fueron abatidos en el ataque con misiles contra una embarcación que presuntamente transportaba drogas desde Venezuela hacia Estados Unido, pero hasta la fecha, Washington no ha presentado ninguna evidencia que demuestre que las embarcaciones atacadas pertenecían a carteles de la droga.

“Los homicidios ilegales de personas en el mar por parte de Estados Unidos, incluidos el señor Joseph y el señor Samaroo, constituyen muertes injustas y ejecuciones extrajudiciales”, dice la denuncia. “Estos asesinatos premeditados e intencionales carecen de cualquier justificación legal plausible”, añade.
El documento indica que “fueron simplemente asesinatos, ordenados por individuos en los más altos niveles del gobierno y obedecidos por oficiales militares en la cadena de mando”.
El caso se presentó bajo la Ley de Muertes en Alta Mar (High Seas Act), que permite la reparación por muertes injustas en el mar, y el Estatuto de Agravios contra Extranjeros (Alien Tort Statute), que permite a extranjeros presentar demandas en tribunales estadounidenses por violaciones de derechos.
Los demandantes son representados por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) y el Centro de Derechos Constitucionales (CCR).
Los familiares solicitan una indemnización cuyo monto se determinaría en el juicio.
Según la denuncia, ninguno de los dos hombres estaba vinculado a cárteles de la droga y simplemente habían aprovechado un aventón para regresar a Trinidad desde Venezuela, donde habían estado dedicados a la pesca y al trabajo agrícola.
En diciembre, la familia de un colombiano muerto en otro ataque presentó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington.