Animal Político · 20 de julio de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes una orden ejecutiva para imponer un arancel del 50% a la mayoría de los productos importados desde Canadá.
Se trata de una respuesta a lo que la Casa Blanca calificó como un “trato discriminatorio” de Canadá hacia los automóviles, el alcohol y los productos lácteos estadounidenses.
Según la Casa Blanca, estos aranceles están diseñados para compensar la carga y la desventaja que sufre el comercio estadounidense debido a la discriminación por parte de Canadá, y entrarán en vigor dentro de 30 días.

“Mientras la administración continúa asegurando acuerdos comerciales justos y recíprocos con nuestros socios comerciales, Canadá, a diferencia de otros socios y aliados, continúa tomando represalias contra Estados Unidos por sus esfuerzos para reequilibrar el comercio y proteger la industria estadounidense en sectores sensibles a la seguridad nacional”, dijo el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, en un comunicado.
Aunque ciertas importaciones como productos del sector energético, la potasa y los bienes sujetos a derechos específicos por sector están excluidos, los nuevos aranceles abarcan productos que ingresan al país en el marco del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá.
Trump recurrió a una disposición legal poco conocida para imponer los aranceles, la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, que permite a las autoridades actuar contra países acusados de aplicar prácticas comerciales discriminatorias.

Sus últimas medidas amenazan con tensar las relaciones entre Washington y Ottawa, y llegan después de que amenazara recientemente a Canadá con aranceles debido al humo de los incendios forestales descontrolados que se desplazó hacia Estados Unidos.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, explicó el lunes que conversó sobre aranceles con su par estadounidense Donald Trump y el primer ministro canadiense Mark Carney aprovechando la final del Mundial, dos días antes del inicio de una tercera ronda de diálogo comercial.
Negociadores mexicanos y estadounidenses reanudan el martes en Ciudad México las conversaciones para la revisión del tratado comercial de Norteamérica, T-MEC, que también incluye a Canadá.
“Con el presidente Trump y el primer ministro Carney realmente fueron pocos momentos, pero sí tuvimos alguna oportunidad para comentar el tema comercial”, afirmó Sheinbaum en su rueda de prensa diaria.
Entre México y Estados Unidos hay “varias cosas pendientes”, señaló, por lo que le pidió a Trump mantener una llamada telefónica.
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En las pláticas “informales pero muy amigables” durante el partido de fútbol del domingo en Nueva York, le señaló al presidente estadounidense la necesidad de llegar a un acuerdo sobre comercio pero también sobre asuntos como los mexicanos migrantes.
Firmado por los tres países en 2018, el T-MEC entró en vigor en 2020 con una vigencia inicial de 16 años. El tratado impone una revisión conjunta cada seis años.
En el primer semestre de 2026, México y Canadá propusieron renovarlo ya por 16 años más, sin esperar a 2036. Pero Trump objetó que requiere más tiempo para resolver diferendos y pidió que de ahora en adelante haya revisiones anuales.