Redacción Animal Político · 21 de agosto de 2025
La embajada de Estados Unidos en Venezuela lanzó este jueves una alerta de viaje en la que advirtió a ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes que no ingresen ni permanezcan en territorio venezolano, debido a “graves riesgos de detención ilegal, tortura durante la detención, terrorismo, secuestro, prácticas policiales injustas, delitos violentos y disturbios civiles”.
En el mensaje, difundido a través de sus redes sociales, la representación diplomática llamó además a reportar a la dirección de contacto del Departamento de Estado de Estados Unidos, en Bogotá, Colombia, cualquier caso de estadounidenses detenidos en Venezuela.
El 11 de marzo de 2019, el Departamento de Estado ordenó el cierre temporal de la embajada de Estados Unidos en Caracas y el retiro de todo su personal diplomático. Desde entonces, los servicios consulares permanecen suspendidos y la atención para ciudadanos estadounidenses y venezolanos se gestiona a través de la embajada en Bogotá.
La alerta de viaje ocurre en un contexto de mayor hostilidad entre Washington y Caracas, luego de que el gobierno del presidente Donald Trump duplicó este mes a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve al arresto de Nicolás Maduro, a quien acusa de narcotráfico, terrorismo y represión política.
“Es uno de los narcotraficantes más grandes del mundo y una amenaza para nuestra seguridad nacional”, dijo la fiscal general estadounidense, Pam Bondi, el pasado 7 de agosto, al anunciar la medida.

Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la DEA ha incautado 30 toneladas de cocaína vinculadas a Maduro y sus aliados, además de más de 700 millones de dólares en activos, incluidos aviones de lujo, mansiones y vehículos.
La administración Trump asegura que el mandatario venezolano utiliza redes criminales internacionales como el Tren de Aragua, el Cártel de Sinaloa y el llamado Cártel de los Soles para introducir drogas letales, muchas veces mezcladas con fentanilo, hacia Estados Unidos.

Caracas ha rechazado las acusaciones. El canciller Yván Gil calificó la recompensa por Maduro como una “cortina de humo” y una “operación de propaganda política”. “La dignidad de nuestra patria no está en venta. Repudiamos esta burda operación”, afirmó.
Las relaciones diplomáticas entre ambos países siguen rotas desde el primer mandato de Trump, en 2019, cuando Washington desconoció a Maduro y reconoció al opositor Juan Guaidó como “presidente interino”.
Posteriormente, tanto la administración de Joe Biden como la actual respaldaron la candidatura del opositor Edmundo González Urrutia tras las elecciones de 2024, consideradas fraudulentas por Estados Unidos.
Con información de AFP