AFP · 1 de mayo de 2024
Ecuador aseguró ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ, máximo tribunal de la ONU) que la invasión a la embajada de México en Quito, el 5 de abril, fue un “incidente aislado” que ocurrió en “circunstancias muy excepcionales“.
Los alegatos ecuatorianos de este miércoles cerraron las audiencias orales ante la CIJ en respuesta a de medidas preventivas solicitadas por México a raíz del episodio.
En su ponencia ante la CIJ, Ecuador pidió que se rechace la demanda mexicana de medidas provisorias.

Durante su participación, Ecuador afirmó que México “no ha demostrado urgencia alguna para la indicación de medidas provisionales en el sentido de que no existe un riesgo real e inmediato de daño irreparable”.
En una declaración a la prensa al fin de la audiencia, Terán Parral dijo esperar que los argumentos presentados “sean tomados positivamente en consideración” por la CIJ.
Ecuador, añadió el diplomático, “aceptará y cumplirá la decisión que este organismo adopte, cualquiera que sea”.
Cabe señalar que Ecuador cuestiona el uso indebido de las dependencias de la Embajada de México para proteger al exvicepresidente Jorge Glas de la acción de la justicia, además de interferir en asuntos internos del país.
Terán Parral aseguró a la CIJ que su país protege las dependencias diplomáticas mexicanas y los archivos que allí se encuentran, objeto de uno de los pedidos de medidas provisorias de México a la CIJ.
Agregó que Ecuador tampoco objeta que representantes mexicanos vacíen y evacuen tanto las dependencias de la embajada como las residencias de los diplomáticos.

Tras las declaraciones de Ecuador ante la CIJ, la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, puntualizó que no existe excepción alguna “a la inviolabilidad diplomática”.
La canciller mencionó en una publicación de X que equiparar el asalto a la Embajada nacional por el desacuerdo sobre el derecho de México de brindar asilo a Jorge Glas, sentaría un “peligroso precedente”.

La titular de la SRE agregó que el derecho de asilo se otorga para proteger a una persona que está expuesta a riesgo vital por motivos políticos.
“Ecuador pudo haber argumentado su inconformidad ante la CIJ hace tres meses a la propia corte. México tiene razones para temer por la integridad de Jorge Glas“, expresó.
La noche del 5 de abril hombres armados de las fuerzas ecuatorianas de seguridad invadieron la embajada de México en Quito, en un escándalo sin precedentes en la región.
Los hombres armados se llevaron por la fuerza al exvicepresidente Jorge Glas, procesado por la justicia de Ecuador y a quien las autoridades mexicanas habían concedido asilo.
Jorge Glas continúa bajo arresto, aunque México reivindica que el exmandatario aún goza del estatus de asilado, sin embargo, Ecuador sostiene que la concesión del asilo fue ilegal, ya que se trata de un acusado por la justicia común.
Durante el primer día de audiencias, México defendió ante los jueces de la CIJ su demanda de medidas urgentes.
En un contacto con la prensa el principal agente de México ante la corte, Alejandro Celorio Alcántara, dijo que lo ocurrido el 5 de abril “debía tener consecuencias”.
Ahora, la Corte deberá pronunciarse sobre las demandas de México en “un plazo de pocas semanas”, conforme mencionó una fuente del equipo de prensa de la CIJ.