Animal Político / AFP · 3 de noviembre de 2026
Los demócratas protagonizaron un tsunami político este martes en Estados Unidos y se adueñaron por completo del Congreso, lo que representa un duro revés para Donald Trump que compromete el final de su presidencia.
Con este resultado se augura una confrontación entre Trump y los demócratas durante la segunda mitad de su mandato. NBC estimó que los demócratas ganarían al menos 244 escaños en la Cámara, de un total de 435 miembros.
CNN destacó que el Partido Demócrata pondrá “fin al férreo control republicano sobre Washington y prepararán el terreno para dos años de confrontación”.

Los demócratas también lograron el triufo en el Senado de acuerdo con medios. Se trata de una “ola azul” que supone un severo veredicto para el presidente Donald Trump.
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En el Senado, que renovaba un tercio de su hemiciclo (100 escaños), la oposición solo necesitaba voltear cuatro curules y, de acuerdo con medios, se logró superar dichos resultados con victoras en bastiones republicanos como Carolina del Norte, Carolina del Sur, Texas, Ohio, Kansas, Iowa y Maine.
En Carolina del Norte el demócrata Roy Cooper derrotó el martes al expresidente del Comité Nacional Republicano (RNC), Michael Whatley, y volteó el escaño de senador en dicha entidad.
En Carolina del Sur, la demócrata Annie Andrews fue elegida senadora, lo que representa una importante victoria ante la senadora provisional republicana Darline Graham, designada por Trump y que sustituyó de improviso a su hermano Lindsey Graham, fallecido en julio.
Mientras que en Texas va al frente el demócrata James Talarico, considerado una joven promesa de la política estadounidense.
Talarico derrotó al fiscal general del estado, Ken Paxton, un aliado próximo del presidente Donald Trump que sobrevivió a un proceso de destitución y a años de escándalos. Es el primer demócrata en ganar un cargo a nivel estatal en Texas desde 1994.
El cuarto escaño que los demócratas arrabataron a los republicanos es en Ohio.
El quinto corresponde a Kansas que elige a Adam Hamilton como senador demócrata por primera vez desde 1932. Hamilton, pastor de una megaiglesia metodista que estuvo registrado como republicano hasta hace poco, había considerado presentarse como independiente antes de entrar en la contienda como demócrata.
Asimismo, el sexto escaño perdido para los republicanos es el de Iowa donde el demócrata Josh Turek fue elegido senador. Y el séptimo correspondió a Maine, donde el demócrata Troy Jackson derrotó el martes a la republicana Susan Collins en Maine, un estado que esa senadora había representado desde 1997. Fox y CNN dieron como ganador a Jackson, un leñador convertido en político.
Un Congreso totalmente en manos de la oposición sería una revancha tras el histórico retorno de Trump a la Casa Blanca en 2025.

Los demócratas prometen abrir investigaciones sobre el presidente, su familia y su gobierno, y sobre la conveniencia de seguir pagando por la guerra en Irán.
La oposición intentó en dos ocasiones destituir a Trump en su primer mandato (2017-2021). El republicano, de 80 años, ya no se puede presentar a un tercer mandato.
Trump aceptó la derrota, según periodistas del New York Times que hablaron con él durante la aciaga velada electoral.
“Estoy absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados”, dijo el mandatario al periódico de izquierdas.
“Trabajaremos con los demócratas. Probablemente llegaremos a un acuerdo”, explicó.
Al mismo tiempo, el republicano lanzó: “Yo no estaba en la papeleta y, si lo hubiera estado, ¡habríamos ganado POR UNA VICTORIA APLASTANTE!”.
“Los extremistas del MAGA están en desbandada de costa a costa. Donald Trump está en conmoción en este momento”, dijo en un video Hakeem Jeffries, que será el próximo líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes.
Si los demócratas intentan aprobar reformas en el campo de la salud, o volver a su agenda ambientalista, o subir impuestos, Trump vetará muy probablemente sus intentos.
Eso promete un fin de mandato presidencial lleno de curvas, y con una guerra en Irán que no tiene visos de acabarse pronto.