AFP · 27 de enero de 2026
La cancillería de Ecuador rechazó el martes lo que denunció como un intento de incursión de agentes de inmigración en su sede consular en Mineápolis, Estados Unidos, en medio de una ola de descontento por las masivas redadas ordenadas por Donald Trump.
El gobierno del presidente Daniel Noboa, uno de los mayores aliados de Washington en Latinoamérica, emitió una nota de protesta dirigida a la embajada estadounidense en Quito por el episodio, según informó la cancillería en un comunicado.
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La mañana del martes “un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) intentó ingresar a las instalaciones del Consulado”, pero funcionarios “impidieron el ingreso del oficial” para proteger a “los ecuatorianos que se encontraban en ese momento en la sede consular”, precisó la cartera.

Imágenes difundidas en redes sociales muestran a un hombre con el rostro cubierto intentando entrar al edificio, mientras un funcionario le advierte que no está autorizado.
La cancillería pidió que “actos de esta naturaleza no se repitan en ninguna de las oficinas consulares del Ecuador en los Estados Unidos”.
La muerte este mes de dos personas en la ciudad de Mineápolis por disparos de agentes federales escalaron la crisis en la ciudad y amenazan con trabar una de las principales políticas del segundo mandato presidencial de Trump: la lucha contra la inmigración.
La semana pasada la imagen de un niño ecuatoriano de 5 años escoltado por un agente de ICE que lo sujetaba por su mochila de Spiderman le dio la vuelta al mundo y atizó las protestas.
La cancillería ecuatoriana indicó que el menor y su padre están en un Centro de Procesamiento de Inmigración en Texas, a la espera de una audiencia judicial para resolver un pedido de asilo que tenían en curso.
En tanto, Luis Conejo, tío del niño que fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), exigió la liberación del pequeño y la del padre del menor, Adrián Conejo, aunque dijo, sentirse en una pelea “contra Goliat”.
El momento de la captura el martes quedó registrado en fotografías que muestran a Liam Conejo Ramos con una chaqueta a cuadros y un gorro azul de lana, mientras un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo sujeta por su mochila de Spiderman.
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“Un niño de cinco años en realidad no cometió ningún delito (…) están abusando de la gente migrante”, dijo.
En ese contexto, el juez Samuel Frederick Biery, de la Corte del Distrito Oeste de Texas, ordenó el lunes suspender de manera inmediata cualquier expulsión o traslado de los ecuatorianos Adrián Conejo Arias y su hijo Liam Conejo Ramos, de 5 años, detenidos en Minneapolis tras una redada migratoria.
La medida resguarda a ambos mientras avanza el proceso judicial que iniciaron contra la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, por presuntas detenciones arbitrarias, ilegales o injustificadas. Padre e hijo permanecen en un Centro de Procesamiento de Inmigración en Texas, a la espera de una audiencia para resolver un trámite de asilo que ya estaba en curso.
La orden, firmada por el juez Biery este lunes, instruye a las autoridades a asegurar que Liam y su padre permanezcan dentro de la jurisdicción mientras se analiza el caso.
Los testimonios sobre cómo ocurrió la captura del pequeño difieren entre autoridades estadounidenses y personal escolar. Washington alega que el padre huyó y dejó al niño solo, mientras que autoridades escolares sostienen que el menor fue usado como “carnada” para golpear en la puerta de la casa familiar e intentar que salieran las personas en su interior, incluyendo su madre embarazada.

La situación familiar se mantiene bajo reserva. La tía Blanca Conejo afirmó que la madre del menor está en “una casa de acogida” y que fue asistida por maestras tras la detención del niño. Otra tía prefirió no dar declaraciones adicionales.
Según sus familiares, la decisión de migrar se originó en una situación insostenible en Ecuador. Señalan que la inseguridad, la falta de trabajo y el alto costo de la vida obligaron a sus familiares a salir de Ecuador.
La creciente violencia vinculada a bandas narco, el desempleo y el alto costo de la vida son algunas de las razones que llevan a los ecuatorianos a migrar.
En 2025, más de 9.500 ecuatorianos fueron deportados desde Estados Unidos.
El pico más alto de deportaciones de los últimos cinco años ocurrió en 2023, cuando unos 18.400 migrantes fueron retornados a Ecuador, según cifras de la cancillería.