AFP · 16 de febrero de 2026
El presidente Donald Trump dijo este lunes que Cuba es una “nación fallida” y llamó a La Habana a hacer un acuerdo con Estados Unidos, aunque descartó una operación de cambio de régimen.
“Cuba es ahora mismo una nación fallida”, declaró Trump a periodistas a bordo del Air Force One.
Sin embargo, al ser cuestionado si Estados Unidos derrocaría al gobierno de Cuba, como Washington hizo cuando capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro, Trump dijo: “No creo que eso sea necesario”.
Cuba enfrenta una gravísima crisis energética tras el fin del suministro de petróleo de Venezuela y ante la presión de Washington para evitar que otros países le vendan petróleo a la isla comunista.

“Es una amenaza humanitaria”, admitió Trump sobre la escasez de combustible.
Cuba, con 9.6 millones de habitantes, dejó de recibir petróleo de su principal aliado, Venezuela, luego de la caída de Maduro en una incursión militar estadounidense en Caracas el 3 de enero. La Habana acusa al mandatario de querer “asfixiar” la economía nacional, que se encuentra sometida a embargo de Estados Unidos desde 1962.
Este cuadro es resultado del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, la baja productividad de su economía centralizada y el colapso del turismo.
El pasado viernes, la ONU expresó su gran preocupación por la agudización de la crisis en Cuba, agravada por el bloqueo energético de Estados Unidos.
“Estamos extremadamente preocupados por la agravación de la crisis socioeconómica en Cuba, en un contexto de embargo comercial y financiero de décadas, eventos climáticos extremos y las medidas recientes de Estados Unidos por las que se restringen las entregas de petróleo”, indicó la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos, Marta Hurtado, a la prensa.
“Esto está teniendo un impacto cada vez más grave en los derechos humanos de la gente en Cuba”, añadió.

En tanto, ese mismo día, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México podría operar como puente aéreo para que otros países puedan reportar combustible y enviar ayuda humanitaria a Cuba.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de operar de esta forma e incluso de recibir víveres para enviarlos a la isla, la mandataria respondió: “Si lo pide Cuba, pues habría esas condiciones, por supuesto”.
Sheinbaum insistió el jueves pasado en que México puede ser un intermediario entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, con el objetivo de que la isla caribeña pueda recibir petróleo y sus derivados para su “funcionamiento cotidiano”.
En días pasados, México envió dos buques con un total de 814 toneladas de ayuda humanitaria. La presidenta adelantó el 12 de febrero que cuando las embarcaciones regresen a México, serán reabastecidas para continuar entregando apoyo a Cuba.