AFP · 4 de marzo de 2026
El presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, respondió este miércoles con un “no a la guerra” a las críticas de su homólogo estadounidense, Donald Trump, por no prestar las bases aéreas españolas para los ataques a Irán.
“La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra“, dijo Sánchez en una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa en Madrid, un día después de que Trump acusara a España de haberse comportado “de manera terrible” en este conflicto.
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Sánchez recurrió a la demanda de las grandes manifestaciones que hubo en España contra la invasión de Irak en 2003, en la que el entonces Gobierno del conservador José María Aznar se alineó activamente con Estados Unidos.
“No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno”, añadió Sánchez.
Sin mencionar a Trump, Sánchez acusó a “los dirigentes que son incapaces” de “mejorar la vida de la gente” de usar el “humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos”.
Este enfrentamiento entre Sánchez y Estados Unidos se añade al que provocó la negativa española a gastar un 5 % de su PIB en defensa, como reclamaba Trump a los aliados de la OTAN y al que mantuvo con Israel durante su ofensiva en Gaza.

El mandatario socialista, que se encuentra a un año de las elecciones generales, recordó la guerra de Irak de 2003, al asegurar que, lejos de conseguir sus propósitos, “desencadenó la mayor oleada de inseguridad que ha sufrido nuestro continente desde la caída del muro de Berlín”.
“La guerra de Irak generó un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un incremento generalizado de precios de la energía”, evocó.
Donald Trump amenazó con cortar todo el comercio con España, luego de que el país ibérico se negó a permitir que los aviones estadounidenses usaran bases españolas para atacar Irán y se opuso a aumentar su gasto en defensa en el marco de la OTAN.
“España se ha portado de manera terrible”, dijo Trump a periodistas durante su reunión con el canciller alemán, Friedrich Merz, en Washington.
“Vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con España“, añadió tras la decisión del gobierno de Pedro Sánchez.
No está claro, sin embargo, qué poder tendría Trump para “cortar” el comercio con España, tras la decisión de la Corte Suprema de anular su uso de poderes de emergencia para imponer aranceles arbitrarios a otros países.
Por su parte, el gobierno español destacó que ambos países mantienen “una relación comercial histórica y mutuamente beneficiosa”, dijo el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.