AFP · 28 de enero de 2026
La alcaldesa de Los Angeles, Karen Bass, pidió el miércoles al gobierno de Estados Unidos que dé garantías a los asistentes al Mundial de fútbol, días después de que se conocieran imágenes de cómo agentes de inmigración dispararon por segunda vez contra un manifestante en Mineápolis (Minesota).
Estados Unidos es coanfitrión del evento global, junto con Canadá y México, entre junio y julio próximos.
La mayoría de los partidos serán en Estados Unidos y cada vez hay más preocupación entre los visitantes extranjeros de que queden en medio de la ofensiva antiinmigración del presidente Donald Trump.

“Necesitamos mostrar una mejor cara al mundo, que vamos a recibir a la gente, que no van a tener problemas de inmigración”, dijo Bass a periodistas.
También aseguró que estaba “segura” de que los visitantes a Los Angeles por el Mundial y por los Juegos Olímpicos de 2028 no se verán directamente afectados.
“Pero creo que el mensaje debe también llegar desde la Casa Blanca”, agregó.
Ross McCall, director ejecutivo para operaciones comerciales de la FIFA, aseguró a la AFP que el organismo rector del fútbol mundial mantenía “un diálogo constante” con la administración Trump.
“Todos están incentivados a hacer que esta Copa del Mundo sea lo más segura e inclusiva posible. Así que sepan que, obviamente, se está trabajando en eso”, dijo.

Este mes, agentes federales mataron a tiros a Renee Good y Alex Pretti, quienes se manifestaban en Mineápolis.
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) han sido desplegados en algunas de las principales ciudades de Estados Unidos, incluida Los Angeles, donde se jugarán ocho partidos de la Copa del Mundo, entre los que están el debut de la nación anfitriona y uno de cuartos de final.
A comienzos de la semana se supo que agentes de la unidad de investigaciones de Seguridad Nacional del ICE estarán en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina (Italia) el próximo mes.
El embajador estadounidense en ese país, Tilman J. Fertitta, dijo el miércoles que los agentes tendrán un rol “asesor”.
“Creo que es muy aterrador”, dijo Bass. “Creo que envía un mensaje muy inquietante al mundo“.

Las políticas antiinmigratorias del presidente Donald Trump en el primer año de su gobierno han sido implacables, generando reacciones dentro y fuera de su país.
Un ejemplo de ello es la ciudad de Mineápolis, donde tras la muerte de dos personas se han desatado jornadas de protesta en el estado y distintas partes del país.
El asesinato de Renee Nicole Good y de Alex Jeffrey Pretti a manos de elementos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), supone un evento sombrío en la historia reciente de Estados Unidos.
A estos casos se suma la detención de un niño de cinco años y su padre, de nacionalidad ecuatoriana, cuyas imágenes le han dado la vuelta al mundo, y encendieron aún más las protesas y el descontento de los habitantes de Minnesota. Sobre este caso, recientemente un juez de Texas, ordenó suspender la expulsión del padre y su hijo del país.
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Los demócratas han anunciado el retiro de las fuerzas de ICE de su territorio, sin revelar detalles sobre cuántos elementos se espera abandonen las calles.
Tras las protestas, la primera dama, Melania Trump, hizo un “llamado a la unidad”, asegurando que su esposo y el gobernador “están trabajando juntos para que todo transcurra en calma y sin disturbios“.