'El Tigre' Abelardo de la Espriella gana la primera vuelta presidencial en Colombia

Estefanía Veloz · 1 de junio de 2026

 'El Tigre' Abelardo de la Espriella gana la primera vuelta presidencial en Colombia

Colombia irá a segunda vuelta electoral. El abogado Abelardo de la Espriella ganó este domingo la primera vuelta de las elecciones presidenciales y se enfrentará el 21 de junio al senador Iván Cepeda, candidato de la coalición de izquierda que mantiene a Gustavo Petro en el poder. Los resultados preliminares, con más del 95% de las mesas escrutadas, apuntan a una diferencia de menos de 700.000 votos entre ambos.

En su discurso de victoria, bajo el lema “por la razón o por la fuerza”, el candidato arremetió con dureza contra el gobierno del pacto y su rival directo. Sin filtros y con insultos directos, De la Espriella calificó a Cepeda de “impedido” y tildó al presidente Petro de “drogadicto” y “golpista”, una agresiva declaración de intenciones que anticipa la enorme polarización que marcará las tres semanas de campaña rumbo a la segunda vuelta.

De la Espriella, de 47 años, eligió él mismo su apodo: “el Tigre”. Lo adoptó como sello de campaña y lo convirtió en el centro de una identidad política construida para las redes sociales, con mítines que incluyen inteligencia artificial, pirotecnia y un chaleco antibalas que lleva en todos sus actos públicos. Es además cantante, faceta que exhibe con la misma naturalidad con la que se mueve entre tribunales y escenarios.

Lee: Elecciones en Colombia: ciudadanos votan para decidir al sucesor de Gustavo Petro

Fue en los tribunales donde construyó su nombre durante décadas, defendiendo a legisladores acusados de financiar grupos armados ilegales, a empresarios investigados por fraude y a figuras señaladas por el narcotráfico. También fue abogado del expresidente Álvaro Uribe. En los últimos meses de campaña, medios colombianos lo señalaron como cercano a Álex Saab, el empresario venezolano acusado por el gobierno de Estados Unidos de operar como intermediario financiero del régimen de Nicolás Maduro, relación que De la Espriella ha negado. Ante las críticas por sus clientes, declaró en un debate: “Defender al diablo no me hace el diablo”.

Simpatizantes del candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella.
Simpatizantes del candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella. Foto: AFP

Nunca ha ocupado un cargo público. Su campaña se reivindicó abiertamente seguidora de Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador y Donald Trump en Estados Unidos, líderes que comparten una agenda de reducción del Estado, mano dura en seguridad y confrontación con las instituciones establecidas. La Fundación para la Libertad de Prensa lo ha señalado por interponer acciones legales contra periodistas que lo han investigado.

La relación con Washington

El proceso electoral ha estado profundamente marcado por la estrecha relación de De la Espriella con los círculos políticos de Estados Unidos, país del cual es ciudadano desde febrero de 2023. El candidato cuenta con empresas y sedes de su bufete en Miami, y junto a su esposa ha donado cerca de 161.500 dólares a campañas republicanas, principalmente a la congresista María Elvira Salazar, quien lo respaldó públicamente. Esta conexión con el ala conservadora estadounidense se hizo evidente con la intervención de Bernie Moreno, senador por Ohio nacido en Bogotá, nacionalizado estadounidense y cercano al entorno de Donald Trump.

El candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella, del movimiento Salvadores de la Patria
El candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella, del movimiento Salvadores de la Patria | Foto: AFP

Los pronunciamientos de Moreno escalaron desde la condena al asesinato de un coordinador de campaña de De la Espriella hasta advertencias en un foro del Atlantic Council, donde señaló que la comunidad internacional podría no reconocer los resultados bajo un clima de intimidación, cuestionó la “paz total” y sugirió una alianza de la derecha colombiana. Moreno llegó al país como observador electoral acreditado en un avión privado y felicitó al candidato tras su triunfo del domingo, lo que provocó una dura reacción del presidente Gustavo Petro, quien le exigió limitarse a su misión de veeduría y calificó sus comentarios políticos como una intromisión ilegítima en la soberanía nacional.

También lee: Colombia eleva al 100% los aranceles a las importaciones de Ecuador tras crisis diplomática por narcotráfico

Se declara uribista —en referencia a la corriente política del expresidente Álvaro Uribe, figura dominante de la derecha colombiana durante veinte años— pero construyó su candidatura completamente al margen de ese partido. Mientras tanto, Paloma Valencia, la candidata del Centro Democrático, el partido de Uribe, quedó eliminada este domingo con menos del 7% de los votos. Es la primera vez en dos décadas que ese movimiento no tiene candidato en una segunda vuelta presidencial.

La segunda vuelta será el 21 de junio. El ganador asumirá la presidencia el 7 de agosto.