Best Managed Companies, un distintivo global que se otorga en 48 países

Animal Político · 20 de febrero de 2023

Best Managed Companies, un distintivo global que se otorga en 48 países

Creado hace 30 años por Deloitte Canadá, el programa global Best Managed Companies es la base de la iniciativa Mejores Empresas Mexicanas y ambos comparten el desafío de impulsar, reconocer y construir una red mundial de empresas privadas con prácticas excepcionales. 

Desde 1993, la iniciativa se ha expandido a 48 países, y tiene como objetivo tener presencia en al menos 50 de las principales economías para 2025.

Durante 30 años, el programa ha reconocido a miles de compañías privadas en el mundo debido a sus prácticas de excelencia, cultura organizacional, éxito y espíritu emprendedor. En 2022 se reconocieron 1,244 firmas de manera global, de las cuales, 304 obtuvieron el distintivo Mejores Empresas por primera vez.

Cada año, miles de compañías a lo largo del mundo participan en un proceso exhaustivo de documentación y evaluación con el fin de identificar su posición frente al sector al que pertenecen, así como sus principales fortalezas y áreas de oportunidad. En ese sentido, buscan agregar mayor valor a sus modelos de negocio y contribuir al proceso de mejora continua. 

Por esa razón, las empresas reconocidas por esta iniciativa muestran gran resiliencia y promoción del cambio a través de la innovación, creación y ejecución de una planeación estratégica sólida, compromiso con su comunidad, visión a largo plazo y orientación global. 

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Expansión constante 

A escala internacional, recientemente se realizaron los lanzamientos del programa en Barbados, Grecia, Polonia y Rumania. En América Latina comenzó su expansión en 2010 a través del lanzamiento en México de la iniciativa Mejores Empresas, la cual es promovida en el país por Deloitte, Citibanamex y el Tecnológico de Monterrey. 

Siete años después, en 2017, la iniciativa llegó a Chile, y en 2021 se celebró la primera edición de Mejores Empresas en Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay y Centroamérica, que reúne a Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana. Considerando las ediciones más recientes del programa en los 13 países de la región, se reconoció a un total de 184 empresas. 

Al formar parte de la comunidad de Mejores Empresas, las organizaciones reciben un distintivo con reconocimiento a escala regional y global, el cual es respaldado por Deloitte y aliados estratégicos locales. A su vez, estas compañías se suman a una red de empresas de todo el mundo que busca impulsar la mejora de sus operaciones a través del desarrollo, ejecución y difusión de buenas prácticas en diferentes industrias. De esta forma, contribuyen a la transformación de la economía a escala mundial.

Impulso al valor de las empresas

El marco teórico utilizado para evaluar a las compañías que se encuentran en el proceso de selección para convertirse en Mejores Empresas Mexicanas consiste en un modelo de trabajo que analiza cómo una empresa genera valor y qué acciones debe tomar para mejorar sus resultados. A este marco se le denomina Mapa de Valor de Deloitte (Value Map) y fue creado por la firma hace más de 20 años.

En este modelo se consideran cinco impulsores de valor. Los primeros tres son “Crecimiento en ventas”, “Margen operativo” y “Administración de activos” e incluyen indicadores financieros relacionados. Mientras, los otros dos son “Fortalezas y factores externos” y “Talento y sostenibilidad” y están enfocados en el desempeño de factores cualitativos. Este último impulsor fue creado para la iniciativa MEM, en colaboración con Citibanamex y el Tecnológico de Monterrey.

Todos los impulsores de valor se conforman de acuerdo con 36 dimensiones de gestión, las cuales se relacionan entre sí. A través de este modelo de referencia, las compañías obtienen un amplio conocimiento de sus fortalezas y áreas de oportunidad.

Los impulsores y los elementos de valor disponibles para las empresas abarcan varios incisos y observaciones de mucha relevancia.

Los criterios

Crecimiento en ventas. Consolida las actividades que incrementan los ingresos por precio, volumen o su combinación. Por ejemplo, estrategias de mercadotecnia, técnicas de comercialización, innovación y diferenciación en productos y servicios, retención de clientes, fijación de precios y procesos de exportación.

Margen operativo. Reconoce las estrategias que realiza la empresa para controlar o reducir costos y gastos y, a su vez, incrementar el margen de utilidad. Este impulsor considera las prácticas sobre automatización del servicio, metodologías y el uso de tecnología para optimizar los procesos, compras y proveedores, optimización logística y responsabilidades fiscales.

Administración de activos. Revisa el manejo de los activos tangibles e intangibles contenidos en el balance general de la empresa. Se analiza la gestión de los activos, la administración de los inventarios, así como producto en proceso y terminado, cobranza a sus clientes y el pago a proveedores.

Manejo de fortalezas y factores externos. Considera las prácticas que realiza la empresa en el presente para contribuir a su permanencia en el futuro, y evalúa su capacidad para mantener y mejorar su gestión a corto, mediano y largo plazo. Conjunta elementos como gobierno corporativo, planeación estratégica, uso de indicadores, estandarización y documentación de los procesos de negocio.

Talento y sostenibilidad. Revisa las actividades referentes a la gestión de los recursos humanos y al impulso de la sostenibilidad por parte de la empresa. Conjunta características de atracción y retención de los colaboradores, desarrollo profesional, incentivos monetarios y no monetarios y la gestión del impacto ante cualquier proceso de transformación. 

El panorama del 2022

A partir de la documentación presentada por las compañías participantes, cada año Mejores Empresas Mexicanas realiza un análisis sectorial con el fin de conocer el panorama actual de la industria mediana privada del país. 

Derivado de ello, MEM emite una serie de puntos de vista (POV), los cuales permiten identificar las prácticas más destacadas en cada sector, así como el desempeño financiero promedio. Si bien esta información es privada, a través de la generación de estos datos, MEM ofrece y comparte información de alto valor con el público y aporta estadísticas de interés para la comunidad empresarial.

En la decimotercera edición de MEM fueron evaluadas 141 compañías. De estas, 50 son del sector comercio; 47, proveedoras de servicios; 35, de la industria manufacturera, y 9, de la industria de la construcción. 

De ellas, 105 organizaciones fueron reconocidas. Para identificar las prácticas de la muestra total de organizaciones evaluadas se realizó un análisis sectorial, donde se obtuvieron hallazgos sumamente relevantes.

Cuentan con un código de ética: 78 por ciento de las empresas constructoras; 74 por ciento de las organizaciones de servicios; 70 por ciento de la industria del comercio, y 69 por ciento de manufactura.

Tienen un plan formal de responsabilidad social: 37 por ciento de las empresas manufactureras; 34 por ciento del ramo de comercio; 26 por ciento de las organizaciones de servicios, y 22 por ciento de las compañías constructoras.

Realizan análisis de riesgos: 76 por ciento de las comercializadoras; 71 por ciento de las compañías manufactureras; 70 por ciento de las empresas de servicios, y 56 por ciento de las organizaciones constructoras.

Más resultados del análisis sectorial

Tienen una planeación estratégica formal: 78 por ciento de las compañías constructoras; 74 por ciento de las empresas manufactureras; 74 por ciento de las organizaciones dedicadas al comercio, y 68 por ciento de las proveedoras de servicios.

Utilizan BSC (Balanced Scorecard o cuadro de mando integral): 70 por ciento de las compañías del giro comercio; 64 por ciento de las empresas del ramo servicios; 60 por ciento de las organizaciones de la industria manufacturera, y 56 por ciento de las firmas constructoras.

Tienen una estrategia fiscal: 49 por ciento de las proveedoras de servicios; 42 por ciento de las organizaciones del giro de comercio; 37 por ciento de las compañías manufactureras, y 33 por ciento de las empresas constructoras.

Cuentan con registro de marca: 83 por ciento de las proveedoras de servicios; 78 por ciento de las constructoras; 71 por ciento de las empresas manufactureras, y 70 por ciento de las compañías del sector comercio.

Realizan estudios de mercado: 60 por ciento de las compañías del giro comercio; 56 por ciento de las firmas constructoras; 47 por ciento de las empresas del ramo servicios, y 37 por ciento de las organizaciones de la industria manufacturera.

Cuentan con prácticas de ciberseguridad: 52 por ciento de las organizaciones dedicadas al comercio; 49 por ciento de las empresas manufactureras; 49 por ciento de las proveedoras de servicios, y 33 por ciento de las compañías constructoras.

Tienen un sistema ERP (planificación de recursos empresariales): 96 por ciento de la industria del comercio; 94 por ciento de la manufacturera; 89 por ciento de las empresas constructoras, y 74 por ciento de las organizaciones de servicios.

Cuentan con planes de capacitación: 80 por ciento de las comercializadoras; 77 por ciento de las empresas de servicios; 74 por ciento de las compañías manufactureras, y 56 por ciento de las organizaciones constructoras.

Los detalles por sector

En referencia al desempeño financiero de las empresas participantes, el promedio de los indicadores financieros de cada sector fueron los siguientes:

Crecimiento en ventas nominal y real, respectivamente: construcción, 33.80 y 24.62 por ciento; comercio, 22.52 y 14.12 por ciento; servicios, 17.92 y 9.84 por ciento; manufactura, 16.86 y 8.85 por ciento.

Costo de ventas: construcción, 78.81 por ciento; comercio, 76.68 por ciento; manufactura, 69.83 por ciento; servicios, 49.22 por ciento.

Gastos: servicios, 33.99 por ciento; manufactura, 19.92 por ciento; comercio, 16.94 por ciento; construcción, 13.89 por ciento. 

Tasa efectiva de impuestos: comercio, 28.87 por ciento; manufactura, 28.22 por ciento; construcción, 15.28 por ciento; servicios, 14.39 por ciento.

Porcentaje de utilidad neta: construcción, 8.50 por ciento; servicios, 7.80 por ciento; manufactura, 5.93 por ciento; comercio, 4 por ciento.

Días de inventario: construcción, 140.04; comercio, 98.46; manufactura, 88.10. Este indicador no se considera para el sector servicios.

Días de cuentas por cobrar: servicios, 84.86; construcción, 72.53; manufactura, 59.32; comercio, 50.83.

Días de cuentas por pagar: manufactura, 65.64; construcción, 59.67; servicios, 59.17; comercio, 53.87.

Capital de trabajo: servicios, 2.10; manufactura, 1.92; comercio, 1.65; construcción, 1.56.

Prueba ácida: construcción, 1.23; manufactura, 1.15; comercio, 0.90. Este indicador no se considera para el sector servicios.

Ciclo de conversión de efectivo: comercio, 97.13; manufactura, 82.86; construcción, 74.51; servicios, 73.21.

Calidad de deuda: construcción, 13.78; servicios, 6.88; comercio, 5.71; manufactura, 4.96.

Rentabilidad: construcción, 18.48 por ciento; servicios, 17.50 por ciento; comercio, 17.02 por ciento; manufactura, 14.56 por ciento.

Porcentaje de EBITDA (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones): servicios, 17.36 por ciento; manufactura, 11.38 por ciento; comercio, 7.70 por ciento; construcción, 6.84 por ciento.