7 pasos clave para mantener tus alimentos frescos y seguros en temporada de calor
Paulina Figueroa · 15 de mayo de 2026
Durante la temporada de calor se suele incrementar el riesgo de que los alimentos se descompongan y esto ponga en riesgo nuestra salud, por eso es importante seguir estos consejos que no da la Secretaria de Salud.
Las enfermedades gastrointestinales aumentan en estos meses debido a que el calor acelera el deterioro de frutas, verduras, productos de origen animal y alimentos preparados.
Cocción de los alimentos/ Foto: Shutterstock
Además, si no se respetan las condiciones adecuadas de higiene y refrigeración, el riesgo de sufrir una intoxicación por bacterias como Salmonella o E.Coli se incrementa.
Para refrigerar los alimentos, separa los crudos (especialmente carnes y pescados) de los cocinados y listos para comer.
Mantén en refrigeración todos los productos lácteos como leche, queso, yogurt, crema, etc.
No dejes los alimentos ya preparados a temperatura ambiente por más de dos horas, consérvelos tapados y en refrigeración.
Hierve los alimentos que estuvieron en refrigeración antes de consumirlos
Consume los alimentos que estén cocidos y calientes al momento de servirse
Evita consumir pescados, mariscos y en general alimentos crudos o preparados en la calle, ya que con el calor pueden descomponerse rápidamente.
Asegúrate de que el refrigerador funcione correctamente y mantenga una temperatura de 4°C o menos.
La eterna discusión si los huevo van o no en refrigeración/ Foto: Shutterstock
Comida callejera: guía para que tus platillos sean seguros
La comida callejera es parte de la cultura y folklore de las ciudades, en Ciudad de México se estima que de los más de 50 mil establecimientos de alimentos en la capital aproximadamente el 25% son callejeros, por lo que seguramente muchas veces has detenido tu camino para echarte unos buenos taquitos, quesadillas, tortas o tlacoyos.
En esta temporada de calor no dejes de visitar tus puestos callejeros solo ten en cuenta estas recomendaciones para evitar algún problema estomacal.
Sé exigente con la carne: algo clave es detectar si productos cárnicos crudos como mariscos, pollo o cerdo, están expuestos al aire libre por mucho tiempo, eso es un indicativo de que no pedir.
Ver antes de pedir: primero echa un vistazo a la comida cocinada que están sirviendo a los demás comensales eso te podrá ayudar a desatar un poco tu intuición.
Agua corriente: tener un sistema de agua con la que puedan lavarse las manos frecuentemente será de mayor confianza. No solo es importante lavarse las manos, también las áreas de trabajo, platos y utensilios de cocina.
Bebe sólo agua embotellada: evita el agua fresca y de grifo pues no sabrás exactamente de dónde viene.
Evita los alimentos a temperatura ambiente: pues en ellos podrán habitar cualquier tipo de microorganismos. Ensaladas, mariscos y guarniciones son lo más común.