Paulina Figueroa · 30 de septiembre de 2026
La mezcla entre miel y ajo se ha convertido en un remedio casero poderoso que en la actualidad inunda las redes sociales, ¿para qué sirve? aquí te cuento de sus grandes beneficios y cómo prepararlo para sacarle provecho.
Se trata de un fermento que reúne las propiedades tanto del ajo como de la miel y que se podrían considerarse superalimentos gracias a los nutrientes y beneficios de cada uno de estos alimentos.
De acuerdo con el medio La Nación, dentro de la miel de ajo se añade la presencia de probióticos debido a la fermentación, estos son organismos vivos que consumidos en cantidades suficientes tienen propiedades como:
Antes de hacer cambios en tus hábitos para comenzar a incorporar la miel con ajo a tu dieta es importante consultar a un profesional de la salud.

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La miel pura cuenta con grandes propiedades antibacterianas, antivirales y antimicóticas. A nivel gástrico, la miel tiene la capacidad de mejorar padecimientos como el reflujo y las úlceras estomacales.
Su aporte de calorías la hace un alimento energizante, así como antioxidante, debido a su contenido en ácidos fenólicos y enzimas que protegen a las células de los radicales libres.
Es rica en vitamina A, vitaminas del grupo B, vitamina C y minerales como el calcio, magnesio, potasio, hierro, cobre, yodo y zinc.
Las personas suelen usar la miel para tratar la tos, en forma tópica, para tratar quemaduras y favorecer la curación de las heridas.

En el caso del ajo, es un ingrediente reconocido dentro de la medicina herbolaría desde la antigüedad. Cuenta con un poder inmunológico y antiviral, fruto de la alicina. Puedes prevenir los contagios por virus, si incluyes el ajo crudo en tu dieta diaria, de acuerdo con The Journal of Nutrition.
Existe una relación estrecha entre el ajo y colesterol. Investigadores del Instituto de Toxicología de la Universidad de Shandong (China) evidenciaron que este alimento ayuda a reducir los niveles de colesterol total y triglicéridos.

Contiene antioxidantes que sostienen los mecanismos de protección del cuerpo contra la oxidación, así nos protege contra el daño celular y el envejecimiento, por tanto, puede disminuir el riesgo de sufrir Alzheimer y demencia.
Un estudio del National Center for Biotechnology menciona que consumir un diente de ajo diario ayuda a reducir las probabilidades de presentar resfriados en un 63%.
La miel con ajo puede consumirse a diario, lo recomendable es no cocinarlo para que no se pierdan sus propiedades. Existen muchas formas de consumirlo: en ayunas, tomar una cucharada de miel con ajo. Untarlo sobre un pedazo de pan; añadir una cucharada a una taza de té. Acompañarlo con una tabla de quesos.

Ingredientes
Preparación