Paulina Figueroa · 11 de agosto de 2026
Si al estar frente al stand de huevos en el supermercado te has preguntado, más de una vez, porque es más caro el huevo rojo que el blanco, la respuesta es más sencilla de lo que crees.
Los huevos rojos suelen ser más caros por los costos de producción, las gallinas que los ponen son más grandes y comen más alimento. Si quieres asegurar la mayor calidad, revisa la etiqueta de frescura y manejo (como los de libre pastoreo), más allá del color.

Los huevos no solo son blancos o rojos, sino que existe una gran variedad de colores y no tiene que ver nada con pinturas sino con genética.
El color de la cáscara del huevo depende única y exclusivamente de la genética y la raza de la gallina. Todas las cáscaras comienzan siendo blancas y adquieren su tono definitivo (blanco, café, azul o verde) gracias a pigmentos naturales que se añaden en la parte final de su formación.
Cada raza aporta unos pigmentos diferentes durante la fecundación que son los que dan color al cascarón. Así, principalmente existen tres colores de huevos.

En cualquier caso, la forma más sencilla de saber de qué color dará los huevos una gallina es fijándose en su plumaje. Y es que si la gallina tiene plumas blancas los dará blancos y si su plumaje es marrón sus huevos también lo serán.
Por otro lado, la afirmación de que los huevos marrones son más sanos que los blancos y viceversa, también es incorrecto. No hay ninguna relación entre el color de las cáscara con la calidad del huevo. Su sabor y calidad depende, principalmente, de la dieta de la gallina y de cómo ha sido criada.