Paulina Figueroa · 6 de mayo de 2026
Lo que pareciera ser una simple acción como lavarse las manos o no usar la misma tabla para picar pueden salvarte de una fuerte infección estomacal, por eso acá te dejamos algunas recomendaciones que debes tomar en cuenta antes de comer.
Recomendaciones que van desde qué hacer en casa (higiene, preparación, cocción o almacenaje) o qué tomar en cuenta en caso de comer en la calle.

Lavado de manos
Las manos son la principal vía de transmisión de gérmenes (virus, bacterias, parásitos u hongos) que ocasionan diversas enfermedades; por ello, realizar el correcto lavado de manos con agua y jabón durante 40 a 60 segundos es de vital importancia. Se recomienda retirar anillos, pulseras, reloj, etcétera.
Lávate las manos antes de comer, preparar alimentos, o después de tocar alimentos crudos, ir al baño, toser, estornudar o tocar mascotas.

Limpieza de superficies
Todas las superficies que entran en contacto con alimentos deben limpiarse y desinfectarse después de cada uso, especialmente si se pasa de trabajar con alimentos crudos y listos para el consumo. Desinfecta las mesas, tablas de cortar y utensilios con agua caliente y jabón después de cada uso, especialmente si estuvieron en contacto con carne cruda.
Enjuaga frutas y verduras frescas bajo el grifo de agua corriente, incluso si vas a pelarlas, para eliminar suciedad y microbios. No uses jabón ya que pueden absorber los químicos. Utiliza solo agua o desinfectante para agua y alimentos que solemos encontrar en supermercados.

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Evita almacenar el pollo, carne o mariscos cerca de las frutas para no contaminar los productos frescos.
No tomes las proteínas y luego prepares productos que se comen crudos como ensaladas o panes.
Trata de descongelar los alimentos crudos en un tazón por separado, de esta manera evitas que sangre o jugos se esparzan por el refrigerador.
Usa tablas de cortar distintas para carne/pescado y otras diferentes para verduras o alimentos cocidos.
Al guardar la compra, coloca las carnes crudas en recipientes cerrados en la parte inferior del refrigerador para evitar que sus jugos goteen sobre otros alimentos.

Evitar a toda costa el consumo de carne medianamente cocida, cruda o con sangre fuera de casa. Se debe tener un trato especial para los productos cárnicos, pues en la mayoría de ellos podemos encontrar todo tipo de microorganismos.
Mantén los alimentos una vez cocidos a una temperatura de consumo de mínimo 70°C (productos calientes) y menos de 4°C (productos fríos) eliminará todo riesgo. Hacerlo bajo otros parámetros es bajo tu propio riesgo y posible peligro, si no tiene en cuenta o visibles la trazabilidad del producto que estás consumiendo.

Refrigerar rápido: No dejes alimentos cocinados a temperatura ambiente por más de 2 horas.
Descongelar seguro: Nunca descongelar a temperatura ambiente. Hazlo dentro del refrigerador, en el microondas o bajo agua fría corriente.
Recalentar bien: Al recalentar sobras, asegúrate de que alcancen una temperatura elevada de manera uniforme