Cuando se habla de postres fríos, se suelen usar términos como si fueran sinónimos, sin embargo, nieve, helado, gelato, sorbete o granizado no son lo mismo.
Cambian los ingredientes, la textura y las técnicas con las que se preparan. Cada uno ofrece una experiencia diferente, conocerlos te ayudará a saberlos disfrutar y elegir mejor.
Porque no es lo mismo un granizado por la noche o un helado al medio día. Estos postres fríos cumplen con un propósito único. Aquí te explico las diferencias entre cada uno de ellos.
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Nieve, helado, gelato, sorbete y granizado: ¿por qué no son lo mismo?
No todo lo frío es helado. Aunque para todo solemos usar esta palabra, cada preparación corresponde a una tradición cultural distinta.
Helado
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Es el más famoso, contiene una buena porción de grasa. Es el estándar industrial y sobre todo, el que se comercializa más.
Contenido: Leche, crema, azúcar y en ocasiones, huevo.
Temperatura: -12 y -14°C.
Sabores: vainilla, fresa, chocolate, pistache, café y muchos más.
Textura: cremoso, suave y aireado.
Consumo: como postre principal, siempre después de una comida.
Gelato
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El gran orgullo italiano. Un producto artesanal que ofrece una experiencia lujosa e intensa.
Contenido: más leche que crema, posee menos grasa que un helado y está menos aireado.
Temperatura: -10 y -12°C.
Sabores: pistache, avellana, stracciatella, limón, tiramisú, etc.
Textura: densa y sedosa.
Consumo: puede ser un postre o simplemente para quitar el calor.
Sorbete
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El primo lejano del gelato italiano. Más fresco, ligero y apto para todo el público con restricciones alimentarias.
Contenido: no contiene leche, ni crema. Sin lácteos, solo pulpa o jugo de fruta, agua y azúcar.
Temperatura: -10 y -12°C.
Sabores: limón, frambuesa, mango, fresa, frutos rojos, etc.
Textura: denso, suave y acuosa.
Consumo: es un producto que se usa para limpiar o refrescar el paladar, ideal para antes o después de comer.
Nieve
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El clásico mexicano, una versión latinoamericana del sorbete . Parecidos, pero no es lo mismo.
Contenido: agua o leche, fruta natural y azúcar. Son ligeras, no tienen grasa láctea, pero son más toscas de consumir.
Temperatura: -10 y -12°C.
Sabores: tamarindo, guanábana, limón, mamey, etc.
Textura: ligera y áspera.
Consumo: es un producto artesanal menos fino, que se consume por la tarde. No es un postre por obligación.
Granizado
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El más rústico de todos, una bebida refrescante pero con una porción de hielo triturado. En otras partes del mundo, se le llama “raspado”.
Contenido: agua, hielo, sirope o saborizantes.
Temperatura: -5 y -8°C.
Sabores: grosella, limón, sandía, pepino, uva, etc.
Textura: rugosa, crujiente y áspera.
Consumo: ideal para refrescarse al momento en días de calor extremo. No es un postre, es un hidratante.
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Foto: Cada uno de estos productos ofrece una experiencia diferente y única/ Shutterstock
Ahora ya lo sabes, cada uno de estas bebidas o postres fríos tienen un propósito diferente, pues su composición no es la misma.
Nieve, helado, gelato, sorbete o granizado se deben disfrutar al máximo.
Cremoso: Helado
Intensidad: Gelato
Frutal: Sorbete
Ligero: Nieve
Refrescante: Granizado