Costal de arroz: La solución sencilla y económica para cólicos y dolor muscular sin almohadilla de gel

Paulina Figueroa · 7 de abril de 2026

Costal de arroz: La solución sencilla y económica para cólicos y dolor muscular sin almohadilla de gel

En casa tienes la solución para mitigar el dolor por cólicos o muscular, se trata de un tip muy sencillo y muy antiguo que solo requiere de dos cosas que todos tenemos: un costal de arroz.

Solo necesitas un calcetín (de preferencia de algodón) y arroz. Llénalo con la cantidad de arroz que desees, dependiendo de qué tan movible lo necesites. Caliéntalo en el microondas por un minuto, sino tienes microondas puedes hacerlo en un comal o sartén, dándole vueltas cada cierto tiempo. 

Pruébalo antes de aplicarlo para evitar quemaduras y colócalo en la zona donde haya malestar. Este remedio casero es ideal cuando no tienes almohadillas de gel térmicas a la mano.

Mujer que sufre del dolor de muelas usa una compresa caliente echa con un trapo en el fondo marrón
Compresa caliente hecha con un pañuelo para aliviar el dolor de muelas/ Foto: Shutterstock

También puede llenar una bolsa de plástico con agua tibia, sin embargo, el calor durará menos, por eso es más efectivo el costal de arroz. 

Es importante señalar que el calor sólo proporciona un alivio temporal, si el dolor es intenso o persiste por varios días es mejor consultar a un profesional de la salud.

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¿Por qué el calor quita el dolor? 

El dolor de los cólicos, la cistitis y la menstruación está ocasionado por una reducción temporal en el flujo sanguíneo o por la distensión de los órganos huecos como el intestino o el útero, lo que causa daños locales en los tejidos y activa los receptores del dolor, explicó Brian King, del departamento de fisiología del  University College London (UCL), en Reino Unido.

compresas de hierbas tradicionales están envueltos en tela natural.
Costal de arroz para aliviar el dolor muscular o cólicos/ Foto: Shutterstock

Al aplicar sobre la piel un calor de unos 40º C, cerca de donde se produce el dolor, se activan los receptores del calor localizados en el lugar de la lesión. Estos receptores bloquean el efecto de los mensajeros químicos que están haciendo que el organismo detecte el dolor, de acuerdo con la nota Por qué el calor es analgécico, del medio El Mundo.

“El calor no sólo proporciona comodidad y un efecto placebo, realmente desactiva el dolor a un nivel molecular, de un modo similar a como funcionan los fármacos analgésicos. Hemos descubierto cómo funciona este proceso”, resume King.