Paulina Figueroa · 16 de octubre de 2026
Podrías estar poniendo en riesgo tu salud al volver a congelar la carne que ya la había descongelado, y no lo digo yo, sino la ciencia. Aquí te cuento por qué debes dejar de hacerlo.
Si sueles congelar carne para tener variedad de proteína animal en casa y así organizar tu menú semanal y un día descongelaste, una buena porción, pero no te dio tiempo de cocinarla y piensas volver a congelarla debes leer los siguiente.

Descongelar carne y volver a congelarla en crudo no es una buena idea ni para la textura ni para la seguridad alimentaria, detalla Alba Ramírez, divulgadora en Seguridad Alimentaria y Nutrición.
La carne cruda contiene mucha agua y proteínas que, al descongelarse y volver a congelarse, se dañan por los cristales de hielo, haciendo que pierda jugosidad y quede con peor textura.
La también creadora de contenido, conocida como @albaramirezciencia, señala que desde el punto de vista microbiológico, una vez la carne cruda se descongela, las bacterias pueden multiplicarse y el frío no las elimina, por lo que al recongelarla no se garantiza un estado seguro.
En cambio, si esa carne se cocina primero, el calor elimina los microorganismos y estabiliza la estructura del alimento, permitiendo congelarla de nuevo sin problema y manteniendo mejor su jugosidad, sobre todo en formato guiso.
Cocinar y congelar en raciones no solo es más seguro y de mayor calidad, sino que también es una herramienta clave para reducir el desperdicio alimentario y aprovechar mejor los alimentos.

Por si te interesa: 5 maneras de congelar alimentos y así evitar el desperdicio de alimentos
Para no poner en riesgo tu salud ni la de tus familiares, te dejo algunos consejos para descongelar la carne de forma segura y rápida.
El método del agua fría: rápido, seguro y aprobado por la USDA
Si tienes tiempo de sobra, deja que se descongelen dentro del refrigerador es la opción más segura. Pero si estás contra el reloj, sigue este truco mágico:

Descongelar carne en el microondas
Este método es rápido, pues te toma entre 5 y 10 minutos, pero hay que estar atento. Si te descuidas, podrías terminar cocinando la carne en lugar de descongelarla, y el resultado sería una cena seca y fibrosa. Nadie quiere eso.
