Paulina Figueroa · 15 de junio de 2026
El maíz, cacao, haba, canela, anís y piloncillo son los ingredientes para preparar el cacahuatole o agua de barranca, una bebida tradicional de Zacatelco, Tlaxcala, que ha sido parte de la gastronomía local por generaciones.
Se trata de una preparación prehispánica de cuando los pueblos de la región elaboraban platillos a base de maíz, ingrediente fundamental en su dieta.

Su nombre proviene del náhuatl: cacahuatl, que significa cacao, y atolli, que hace referencia a una bebida espesa de maíz.
A diferencia de otros atoles, el cacahuatole, declarado en Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado de Tlaxcala, tiene un sabor único que combina el dulzor natural del maíz con las notas terrosas y amargas del cacao, dando como resultado una bebida reconfortante, de textura suave, a la que se le atribuyen características curativas a la espuma.

El nombre de esta bebida proviene de una de las barrancas de Zacatelco, se trata de Briones una de las más emblemáticas que cruza todo el municipio con agua de lluvia durante el temporal o la que desciende desde las alturas del Matlalcuéyetl, mejor conocido como La Malinche.
Con el tiempo, los pobladores comenzaron a llamar al cacahuatole, agua de barranca, debido a que el color del agua que corre por la barranca recuerda al de esta tradicional bebida. Incluso, en ciertos puntos, la corriente forma una espuma similar a la que se genera al prepararla.

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Esta bebida es tan importante para la comunidad de Tlaxcala que un colectivo realizó un documental en la voz de 67 mujeres productoras, algunas ya fallecidas, otras, de avanzada edad y otras más que continúan con la elaboración del agua de barranca.
El documental Agua de barranca, espuma para el alma muestra presenta el proceso de elaboración de la bebida tradicional elaborada por mujeres tlaxcaltecas a base de cacao, habas y maíz cacahuazintle.
El filme resalta el conocimiento de las productoras del agua de barranca declarada en 2014 Patrimonio Inmaterial del estado.
El largometraje, de 42 minutos, muestra cómo se prepara, cómo se hereda el conocimiento ancestral y cuál es el nombre que recibe según la percepción natural de cada portadora de este característico patrimonio municipal y estatal.
Dale play y disfruta de esta pieza fílmica: