Paulina Figueroa · 18 de marzo de 2026
En días recientes comenzó a circular la noticia de que vender tortillas en hieleras y motocicletas podría generar multas y clausuras inmediatas por parte de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), sin embargo, la dependencia aclaró cuál es su papel y si tiene facultad para sancionar este tipo de prácticas.
La Profeco indicó que en ningún estado de la República tiene facultades para sancionar a proveedores por cuestiones relacionadas con sanidad, higiene o manejo de alimentos, por lo que estas supuestas multas no pueden ser aplicadas por la institución.

La aclaración surgió después de que el servidor público de la Odeco Zona Golfo-Norte erróneamente declarara sobre multas de hasta 4 millones de pesos a negocios que vendan tortillas en hieleras o las transporten en motocicletas.
A través del Acuerdo Maíz-Tortilla, la procuraduría realiza un monitoreo de precios a más de 600 tortillerías con el programa Quién es Quién en los Precios; además, vigila que los establecimientos tengan publicados los precios a la vista de las personas y que estos sean respetados, y realiza la calibración de las básculas para que se vendan kilos completos.

También, por medio de la Norma Oficial Mexicana NOM-187-SSA1-SCFI-2002, la Profeco verifica las disposiciones relativas a productos y servicios derivados de la masa y la tortilla.
La procuraduría reitera que está fuera de sus atribuciones multar a negocios por el manejo o condiciones sanitarias en las que se vendan, en específico, las tortillas. Detalla que su objetivo es garantizar relaciones de consumo justas y transparentes, así como brindar orientación tanto a proveedores como a las personas consumidoras.