Paulina Figueroa · 18 de abril de 2026
Dolores Huerta es sinónimo de lucha y solidaridad, por ello es una de las 100 personas más Influyentes 2026 de TIME. A sus 95 años, Huerta es conocida como “la abuela de la resistencia” por su incansable labor de lucha por los derechos de los hispanos a comienzos del siglo XX y que continuó en el siglo XXI.
El Museo Nacional de la Historia de la Mujer (National Women’s History Museum) califica a Dolores como una de las activistas laborales más influyentes del siglo XX.

Dolores Clara Fernández Huerta nació el 10 de abril de 1930 en un pueblo minero en Nuevo México. La biografía de la Fundación Dolores Huerta dice que fue profesora en comunidades agrícolas brevemente en los años 50 “pero después de ver muchos niños en el campo llegando a la escuela con hambre, pensó que podía hacer más para ayudarles, organizando a los agricultores y trabajadores del campo”.
Su madre Alicia Chávez fue una de las principales razones por las que Dolores se convirtió en feminista. Chávez fue una mujer de negocios quien fundó un restaurante y un hotel de 70-cuartos que a menudo alojaba gratuitamente a las familias campesinas.

Dolores conoció en 1955 a Cesar Chavez, ícono de los derechos de los campesinos en EUA (recientemente acusado de abuso sexual contra Huerta y otras mujeres), y a comienzos de 1962 lanzaron National Farm Workers Association (Asociación Nacional de Trabajadores del Campo), un sindicato que cambió las condiciones de los trabajadores agrícolas en EUA.
Huerta luchó durante años por mejores salarios, protección de la maternidad y medidas básicas de seguridad para las mujeres que realizaban el agotador trabajo de plantar y cosechar cultivos.

Fue el rostro de mítines y marchas del movimiento de organización sindical liderado por latinos que se extendió por los campos de cultivo estadounidenses en la década de 1960.
Logró obtener ayuda para familias dependientes y seguro de discapacidad para trabajadores agrícolas en el estado de California en 1963. También jugó un papel decisivo en la promulgación de la Ley de Relaciones Laborales Agrícolas de 1975. Esta fue la primera ley de este tipo en EUA, que otorgó a los trabajadores agrícolas de California el derecho a organizarse colectivamente y negociar mejores salarios y condiciones laborales.
Dolores tiene más de una decena de premios y reconocimientos, como el de Derechos Humanos Eleaonor Roosevelt, y en 2012 Barack Obama le otorgó el premio civil más alto en EUA: la Medalla Presidencial de la Libertad, y en 2015, el Gobierno de México le entregó la Orden del Águila Azteca.
Cuatro universidades le han otorgado títulos honorarios, varias escuelas públicas en Oklahoma y en California tienen su nombre, al igual que calles, plazas y autopistas en Texas y California.

Dolores Huerta fue quien lanzó el eslogan “Sí, se puede” (Yes We Can) durante las negociaciones entre trabajadores y empresarios de Arizona. Finalmente, los trabajadores del campo obtuvieron un salario digno y asistencia sanitaria entre otras mejoras.
En julio de 2018, el gobernador de California Jerry Brown firmó la ley AB 2455, mediante la cual designó el 10 de abril de cada año como el Día de Dolores Huerta.