Paulina Figueroa · 6 de octubre de 2026
Las mascotas son parte fundamental de nuestros hogares, por lo que es importante cuidar la salud de nuestros perros y gatos, así que toma en cuenta lo que reveló una reciente investigación la cual señala que casi todos los alimentos para gatos contienen contaminantes tóxicos derivados del plástico, el herbicida glifosato y metales pesados como plomo, mercurio y arsénico.
Molly Hamilton, autora del informe, destacó que muchas veces los propietarios de gatos optan por etiquetas más “limpias” asumiendo que unos precios más elevados e ingredientes de calidad equivalen a un alimento más saludable, sin embargo, muchas veces no es así.
Los metales pesados están presentes de forma natural en el suelo, el agua y el aire, pero la contaminación derivada de actividades agrícolas, industriales y mineras puede aumentar y propagar su presencia. El informe señala que los plásticos y otros contaminantes también pueden incorporarse a los alimentos durante el proceso de fabricación.

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Dicho estudio detectó toxinas en todas las variedades de comida para gatos (húmeda, seca y procesada mediante secado al aire o liofilización), incluso en productos etiquetados como naturales y nutricionalmente superiores, según el análisis publicado por Clean Label Project, una organización sin fines de lucro que analiza productos de consumo en busca de contaminantes y certifica aquellos que cumplen con sus estándares.
La investigación analizó 100 de los alimentos para gatos más vendidos en busca de más de 122 contaminantes, incluidos plomo, arsénico, cadmio, mercurio, pesticidas, herbicidas y ftalatos (compuestos químicos presentes en plásticos asociados a un mayor riesgo de muerte en humanos).
Se encontró plomo en el 99% de las muestras, cadmio en el 96% y arsénico en el 94%, abarcando un total de 62 marcas. Los niveles de contaminación variaban según el tipo de producto (húmedo, seco, o bien secado al aire o por congelación) y el tipo de proteína, como aves de corral, carne de res o pescado.

El alimento seco para gatos contenía aproximadamente tres veces más plomo que los productos húmedos o secados al aire.
El informe reveló que el pescado y el marisco presentaban la mayor asociación con la presencia de mercurio y cadmio. Según la Organización Mundial de la Salud, el mercurio es tóxico para los sistemas nervioso, digestivo e inmunitario, así como para los riñones, los pulmones y la piel.
Los niveles de mercurio eran unas 18 veces más altos, y los de cadmio unas 2.5 veces más elevados, en los alimentos para gatos a base de pescado o marisco que en los elaborados con otras proteínas. Las versiones húmedas de los productos a base de marisco contenían la mayor cantidad de mercurio: casi 28 veces más que los alimentos húmedos elaborados con otras carnes, especialmente las de ave.
Casi el 85% de los alimentos a base de aves de corral cumplió con el estándar de pureza del Clean Label Project, frente al 25.7% de los productos de pescado y marisco.
La investigación de Clean Label analizó la presencia de glifosato, el herbicida más utilizado en la agricultura. Se detectaron niveles de glifosato en el 37% de los productos, y aquellos alimentos para gatos que incluían más ingredientes vegetales entre los diez primeros de la lista presentaban niveles más elevados de esta sustancia.
