Paulina Figueroa · 18 de octubre de 2026

Preparación

Para preparar esta tarta de queso con calabaza es necesario limpiar y asar la calabaza de castilla, aquí te digo el paso a paso:

¡Dale play al video y te digo cómo hacer un puré de calabaza de castilla y pasta!
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Se cultiva entre los meses de marzo y mayo, para empezar a cosecharla a mediados de octubre. La calabaza fue la primera planta cultivada en Mesoamérica y fue muy valorada en la época prehispánica por sus semillas/pepitas, ya que representan una buena fuente de proteínas y pueden conservarse por mucho tiempo sin echarse a perder.
En Otoño-Invierno es usada para diversas preparaciones, tanto dulces como saladas. Es tradición en el Día de muertos recibir en los hogares a nuestros difuntos con un delicioso dulce de calabaza, un elemento indispensable para llenar la ofrenda de colores, olores y sabores deliciosos.
La calabaza de castilla es rica en proteínas, ácidos grasos omega 3, fibra, vitamina A y C, hierro, potasio, magnesio y zinc. Estos nutrientes están presentes tanto en su pulpa como en sus semillas.

La pulpa se caracteriza por su gran aporte de vitamina A. De hecho, su color anaranjado se debe a la presencia de un fitonutriente conocido como carotina o beta-caroteno, que en nuestro cuerpo se convierte en vitamina A y que ayuda a prevenir enfermedades del corazón, cáncer y además fortalece el sistema inmunológico, ayudando a combatir infecciones.
Las pepitas de calabaza son una buena fuente de proteínas, grasas insaturadas, vitaminas, minerales y compuestos bioactivos, que en conjunto brindan diversos beneficios a la salud. Por ejemplo, las pepitas son ricas en magnesio y ácidos grasos, comúnmente conocidos como omega 3, además de tener fibra, que benefician la salud cardiovascular, disminuyendo la presión alta, entre otras funciones.