Ángeles Cataño · 4 de abril de 2026
Si existe un postre que encapsula la primavera en el Reino Unido, es el Simnel Cake. A diferencia del denso pastel de Navidad, esta delicia de frutas es más ligera, está impregnada de historia y es famosa por su distintiva corona de mazapán.
El Simnel Cake es un bizcocho de frutas especiado que se distingue por llevar dos capas de mazapán: una horneada justo en el corazón del pastel y otra cubriendo la superficie.
Históricamente, se servía el cuarto domingo de Cuaresma (conocido como Mothering Sunday), el único día en que se permitía un respiro del ayuno. Hoy en día, es el protagonista indiscutible de la mesa de Pascua.

Lo primero que salta a la vista son las esferas de mazapán que lo coronan. Según la tradición cristiana, estas representan a los apóstoles fieles. Se colocan exactamente 11 bolas, omitiendo a Judas Iscariote por su traición. Aunque algunas versiones modernas colocan una duodécima bola en el centro para representar a Jesús, la versión de 11 sigue siendo la más auténtica.
Lo que hace al Simnel Cake visualmente icónico son las bolas de mazapán que lo rodean. La tradición dicta que deben ser once, representando a los apóstoles fieles. ¿El gran ausente? Judas. Esta pequeña narrativa visual convierte a un simple pastel en un tema de conversación inmediato en cualquier mesa.

A diferencia de los pasteles de fruta densos y oscuros que solemos ver en diciembre, el Simnel es más vibrante. El truco está en su interior: una capa de mazapán se esconde en el centro de la masa antes de entrar al horno, derritiéndose y fusionándose con el bizcocho para crear una humedad que pocos postres logran alcanzar.