Cuece los jitomates. Una vez cocidos, retira la piel.
Abre los chiles pasilla, retira las semillas y, si quieres que tu salsa sea más dulce, retira también algunas venas.
Remoja los chiles en agua caliente por tres minutos.
Licúa los chiles con los jitomates, el orégano y el jugo de naranja hasta que adquiera una textura espesa y no tenga grumos.
Calienta el aceite y fríe la salsa por 5 minutos, retira del fuego y deja enfriar.
Añade el pulque.
Consejo animal
Tip 1: Utiliza pulque fresco que puedes conseguir en los estados aledaños a la ciudad de México: Hidalgo, Puebla, Estado de México son buenas opciones. Entre más evolucionado está el pulque, (más días de fermentación tenga), más predominará su sabor en la salsa.
Tip 2: Si te gusta más la cerveza, puedes sustituir el pulque por cerveza oscura en la misma cantidad. La salsa tendrá una consistencia más líquida.
Tip 3: Otra manera de servirla es algo caliente y con queso manchego o gouda fundidos encima, en la misma cantidad. Esta opción es ideal si la vas a ofrecer para botanear.