Tres ideas de comida reconfortante para esos días de bajón
Erika Rivera · 14 de abril de 2025
Sí, todos hemos tenido de esos días en los que quitarnos la pijama y echarnos una serie completa son LA OPCIÓN, pero ¿te has preguntado por qué en esos momentos en los que te sientes bajoneado se te antoja comida reconfortante que te lleva a un lugar seguro? Sigue leyendo y descubre recetas inesperadas y la ciencia detrás de la comfort food.
Recetas de comida reconfortante (comfort food)
Al tratarse más de un antojo que de un paso a paso, te dejo tres ideas que van probadas y garantizadas, así como cuando Dua Lipa nos enseñó a ponerle aceite de oliva al helado de vainilla y, para sorpresa de muchos, resultó una gran combinación.
Pastel de chocolate sumergido en leche
Foto: así como Batman tenía a Robin, el pastel de chocolate encuentra en la leche (sobre todo fría) una manera de limpiar el paladar y que el sabor no nos canse / Shutterstock
Este platillo es reconfortante porque sabe a infancia, cuando sumergíamos las galletas en leche, pero lo actualizamos con una versión más monchosa y cargada de sabor.
Ingredientes:
Rebanada de pastel de chocolate
1 vaso de leche de tu preferencia
Preparación:
Toma una rebanada de pastel y colócala en un plato hondo.
Agrega el vaso de leche y lleva al microondas por 30 segundos (esto hará que se ponga suavecito y absorba un poco de la leche).
Disfruta acompañado de tu serie favorita.
Un tip extra: la próxima vez que pidas pastel de chocolate, ponle un chorrito de aceite de oliva antes de cucharearlo, #denada.
Chips “salidulces”
Foto: la miel y la crema de cacahuate hacen un equilibrio sensorial con lo salado de las papas a tal punto que se disfruta / Shutterstock
No es la única receta que explora y explota la combinación entre lo dulce y lo salado. Lo más cercano que había estado a esta comfort food era el helado de vainilla con papas fritas, sí, así como lo lees. Dale una oportunidad, pide un cono y unas papas, y ve dipeándolas en el helado.
Ingredientes:
1 bolsa de chips de papas saladas de la marca de tu preferencia
2 cucharadas de crema de cacahuate
100 ml de miel
Preparación:
Mezcla la miel (si está muy sólida, métela al microondas por 15 segundos para que se haga más líquida) con la crema de cacahuate y revuelve hasta que estén bien incorporadas.
Vacía la preparación sobre las chips.
Disfruta mientras lees tu libro/revista favoritos.
Sándwich a la Elvis Presley
Foto: cuando los alimentos se cocinan tienen en promedio de 15 a 20 reacciones químicas que desprenden aromas deliciosos, a esto se le conoce como reacción de Maillard; el tocino con dulce tiene alrededor de 150 puntos, lo que lo hace irresistible / Shutterstock
El Rey del Rock & Roll tenía la razón al amar esta receta, que combina sabores dulces y salados. Le dimos un twist e incorporamos el tocino frito porque ¿quién no lo ama?
Ingredientes:
2 rebanadas de pan de caja
2 cucharadas de crema de cacahuate
1/2 pieza de plátano en rodajas
3 rebanadas de tocino fritas
2 cucharadas de mantequilla
Preparación:
Arma el sándwich poniendo como base la crema de cacahuate, una capa de plátanos y las rebanadas de tocino.
Pon a calentar una sartén y agrega la mantequilla hasta que esté líquida (ten cuidado de no quemarla) y tuesta el sándwich de un lado y del otro.
¿Qué es la comfort food?
Foto: las galletas sumergidas en leche son uno de los postres reconfortantes más universales y famosos a nivel mundial / Shutterstock
El término de “comida reconfortante” apareció por primera vez en el Oxford English Dictionary, en 1977, aunque su uso se remonta a la década de los 60. Fue utilizado en un artículo del Palm Beach Post (Florida, EE. UU.) en 1966, donde se describía cómo los adultos, ante el estrés emocional, tienden a recurrir a ciertos alimentos asociados con la niñez o la felicidad. Desde entonces, el concepto se ha expandido globalmente y hoy forma parte del lenguaje cotidiano tanto en la gastronomía profesional como en conversaciones informales.
No existe una lista única o universal de platillos reconfortantes, ya que depende del contexto cultural y emocional de cada persona. Lo que para alguien puede ser una sopita de pollo con fideos, para otro puede ser Mac & cheese, una rebanada de pastel de chocolate o una tortilla de patatas recién hecha.
¿Por qué se nos antoja comida reconfortante y cosas dulces cuando estamos tristes?
Foto: uno de los favoritos de la comida reconfortante son los hotcakes, quizá por su esponjosidad y porque recuerdan a desayunos de infancia / Shutterstock
No es casualidad que cuando nos sentimos bajoneados o ansiosos se nos antoje comida reconfortante, sobre todo alimentos dulces, ricos en grasa o en carbohidratos. La explicación está en que el azúcar y los carbohidratos se conectan con los neurotransmisores, y con ello, el estado de ánimo. Aquí te van algunos datos
Aumentan los niveles de serotonina: según el estudio “Carbohydrates and depression” de la American Psychological Association, los carbohidratos simples (como el pan blanco, pasteles o dulces) pueden elevar temporalmente los niveles de serotonina, el neurotransmisor que regula el estado de ánimo, el sueño y el apetito.
Activan el sistema de recompensa cerebral: comer azúcar o grasa estimula la liberación de dopamina, un neurotransmisor relacionado con el placer. Esta reacción ocurre en el sistema límbico, particularmente en el núcleo accumbens, área asociada con la recompensa. Esto según lo reportado por Volkow en su estudio “The addictive potential of sugar in human diets”.
Reducen el cortisol (hormona del estrés): en el estudio de Dallman “Chronic stress and comfort food: self-medication and abdominal obesity”, ingerir alimentos ricos en carbohidratos puede reducir temporalmente los niveles de cortisol, generando una sensación de calma
Efecto nostalgia + placer: este tipo de antojos tienen un fuerte componente psicológico y emocional. Asociamos ciertos sabores con momentos felices y esto activa recuerdos positivos, lo cual produce una sensación inmediata de bienestar emocional. No lo digo yo, lo reporta Troisi en “Chicken soup really is good for the soul: “Comfort food” fulfills the need to belong”.
La próxima vez que sientas un bajón anímico, no te castigues por querer un trozo de pastel o ese platillo que te cocinaba tu abuela. Esos momentos nos recuerdan que la comida, una vez más, cumple su función más humana: la de reconfortar el alma.