Francisco Rangel · 5 de agosto de 2026
Mucho antes del papel aluminio, las civilizaciones prehispánicas usaban el xiotl, esa fina piel del maguey pulquero, para cocinar la carne en sus jugos y al vapor.
Este empaque al natural, dio origen a la legendaria receta del mixiote, un platillo ceremonial insignia de lugares como Hidalgo, Tlaxcala y el Estado de México.
Te puede interesar: ¿Qué es el huevo del maguey y cómo prepararlo?

Para que el adobo penetre la fibra muscular y no amargue, agrega 2 cucharadas de pulque y un chorrito de vinagre de manzana al licuar los chiles. Las enzimas ablandan la carne y los azúcares caramelizan durante el horneado.
Te puede interesar: ¿Cuáles son los beneficios de la hoja de aguacate?

La historia del mixiote se remonta a muchos años atrás, es considerada una de las primeras técnicas de cocción prehispánicas y constituía uno de los principales platillos de su gastronomía.
Originaria del valle del Mezquital, la técnica del mixiote se usaba principalmente para cocinar animales silvestres como conejo, venado o ardilla, pero también insectos como los escamoles.
Tras la llegada de los españoles, el borrego se convirtió en el favorito por su carne magra y difícil de cocer. Aunque también se puede usar para envolver cerdo y pollo.
Para evitar el daño del maguey, porque se puede secar al cortar varias de sus pencas en la búsqueda de la membrana natural, hoy en día en esta receta se suele usar papel encerado o aluminio.