Ángeles Cataño · 30 de enero de 2026
¿Quieres aprender cómo hacer masa para tamales desde cero y que te queden suaves, ligeros y con el sabor auténtico de la cocina mexicana? El secreto no está solo en los ingredientes, sino en la técnica de batido y la hidratación de la harina. En esta guía te enseñamos paso a paso cómo lograr la textura ideal.
1. Antes de tocar la masa, pon las hojas de maíz en una cubeta o tazón grande con agua caliente. Déjalas ahí mientras haces todo lo demás. Esto las hace flexibles y evita que se rompan.
2. Este es el paso donde la mayoría falla. No solo mezcles la manteca; bátela sola en un tazón hasta que cambie de color a un blanco brillante y se vea como crema batida o merengue. Si haces esto bien, tienes el 80% del éxito asegurado.

3.Agrega la harina y el polvo para hornear la manteca. Empieza a añadir el caldo tibio poco a poco. Para la textura no debe ser líquida como para hot cakes, ni dura como para tortillas. Debe ser como una pasta de dientes espesa que se pueda untar fácilmente con una cuchara.
4. El truco está en la prueba del vaso para “no morir en el intento”, haz la prueba definitiva: deja caer una bolita de masa en un vaso con agua.
¿Flota? ¡Felicidades! Tus tamales van a ser nubes de sabor.
¿Se hunde? Te falta aire. Bate 5 minutos más con energía y vuelve a probar.
Después de 60 a 75 minutos en la vaporera a fuego medio:

Si tu masa está demasiado líquida, añade harina de maíz poco a poco y sigue batiendo hasta recuperar la consistencia de una pasta untable. Evita agregar harina sin batir para no crear grumos.