Ángeles Cataño · 30 de marzo de 2026
El Kwarezimal es mucho más que un postre; es un bocado de historia viva. Si visitas Malta durante las semanas previas a la Pascua, el aroma a canela, azahar y almendras tostadas te guiará directamente hacia esta joya de la repostería maltesa.
El término Kwareżimal proviene de la palabra latina Quadragesima (Cuaresma), el periodo de cuarenta días de ayuno y penitencia.
Su origen se remonta a la época de los Caballeros de la Orden de San Juan. Dado que las antiguas leyes de abstinencia prohibían el consumo de carne, huevos y productos lácteos, los malteses ingeniaron una receta que cumpliera con las reglas religiosas sin sacrificar el sabor. Por esta razón, el Kwareżimal es, por definición, un dulce naturalmente vegano.

La preparación es sencilla, pero requiere respetar los tiempos de horneado para evitar que la masa se endurezca demasiado.
Preparación de la masa
Horneado y acabado

A diferencia de la repostería moderna cargada de grasas saturadas, el Kwareżimal destaca por sus grasas saludables provenientes de los frutos secos y la ausencia de productos de origen animal. Es la opción ideal para quienes buscan un snack energético y cultural con una huella de carbono reducida.