El secreto de Yuri de Gortari para unas albóndigas de chicharrón inolvidables

Paulina Figueroa · 25 de septiembre de 2026

El secreto de Yuri de Gortari para unas albóndigas de chicharrón inolvidables
Persona sirviendo albondigas en un plato de barro
albóndigas de Chicharrón en salsa verde que abrazan el alma/ Foto: Captura de pantalla

Preparación

  1. En una olla pon a hervir los tomates y chile serrano, deja cocer.
  2. Lleva a licuar los tomates, el chile y las hojas de laurel, con un poco de agua.
  3. En una cazuela coloca un poco de manteca y una vez derretida lleva a sofreír la cebolla finamente picada y el ajo picado.
  4. Vierte la salsa en la olla y sazona con sal y pimienta. Deja cocinar
  5. En una olla coloca la carne molida de res y puerco y agrega sal y pimienta.
  6. Mezcla y añade el huevo crudo, agrega el chicharrón desmoronado.
  7. Revuelve perfectamente.
  8. Una vez que haya hervido perfectamente la salsa agrega el caldo de pollo para hacerla más ligera.
  9. Haz pequeñas bolitas con la carne y llevalas a cocinar en el caldo de tomate. (Procura que todas las albóndigas sean del mismo tamaño).
  10. Deja cocer las albóndigas por unos 20 minutos.
  11. Sirve con crema y perejil fresco.

TIP: Para evitar que la carne se pegue en las manos coloca un poco de aceite sobre ellas antes de formar las albóndigas.

Plato de barro con albóndigas de chicharrón en salsa verde
Albóndigas de chicharrón en salsa verde/ Foto: Captura de pantalla

¿Qué parte del cerdo es el chicharrón?

El cerdo es uno de los animales que más provecho se le saca a la hora de cocinar ya que todas su partes son usadas en platillos de la cocina mexicana. Es el caso del chicharrón el se prepara con la piel del cerdo, a menudo con una capa de grasa.

La piel para preparar chicharrón se obtiene del costillar y del vientre del cerdo. Estas partes son seleccionadas por su contenido adecuado de grasa y tejido conectivo, lo cual es esencial para lograr la textura crujiente característica del chicharrón.

La piel se seca completamente y una vez seca, se fríe en manteca caliente hasta que se vuelve crujiente y dorada. Es muy común encontrar puestos ambulantes con cazos llenos de manteca donde venden torres y torres de chicharrón.