Kenia Hernández Rivera · 28 de enero de 2026
El virus Nipah es una enfermedad zoonótica emergente que ha puesto en alerta a varios países de Asia debido a su alta letalidad y a su potencial de propagación. Identificado por primera vez en 1998 durante un brote en Malasia y Singapur, este virus, perteneciente al género Henipavirus de la familia Paramyxoviridae, ha reaparecido recientemente en Bangladés e India y despertado la preocupación entre la población.
Aunque los brotes registrados han sido hasta ahora limitados y geográficamente focalizados —principalmente en Asia—, la preocupación radica en la gravedad de la infección en humanos. Además, su elevada tasa de mortalidad ha convertido a esta infección viral emergente en un problema relevante de salud pública.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Nacional para el Control de Enfermedades (NCDC, por sus siglas en inglés) del gobierno de India, entre septiembre de 1998 y mayo de 1999 se documentó el primer gran brote, con 276 casos notificados en Malasia y Singapur. En concreto, la primera epidemia se registró en 1998, tras la propagación del virus Nipah entre ganaderos porcinos en Malasia. El nombre del virus proviene de Sungai Nipah, la localidad del sureste asiático donde se detectó por primera vez.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos clasifican al virus Nipah como un posible agente de bioterrorismo de categoría C, mientras que la OMS lo ubica en el grupo 4 de riesgo biológico. Actualmente no existen medicamentos ni vacunas específicas para tratar esta infección, aunque la OMS la incluyó entre las enfermedades prioritarias de su Plan de Investigación y Desarrollo. Las autoridades sanitarias recomiendan cuidados intensivos para atender las complicaciones respiratorias y neurológicas graves.
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Una nota publicada en 2023 por la agencia de noticias AFP señala que las epidemias de este virus son poco frecuentes. Sin embargo, la OMS clasificó al Nipah, junto con el ébola, el zika y el covid-19, como una de las enfermedades prioritarias de investigación debido a su potencial pandémico.
El virus Nipah puede transmitirse a los humanos a través del contacto con animales infectados —como murciélagos y cerdos—, mediante el consumo de alimentos contaminados o por transmisión directa de persona a persona.
Los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae, en especial las especies del género Pteropus, constituyen los huéspedes naturales del virus. Los primeros brotes en cerdos y otros animales domésticos —como caballos, cabras, ovejas y perros— se notificaron durante el brote inicial ocurrido en Malasia en la década de 1990.
“El virus es altamente contagioso en cerdos. Estos animales pueden transmitir la infección durante el periodo de incubación, que dura entre 4 y 14 días. Un cerdo infectado puede no presentar síntomas, aunque algunos desarrollan fiebre aguda, dificultad respiratoria y manifestaciones neurológicas como temblores, espasmos y contracturas musculares. Por lo general, la mortalidad es baja, excepto en lechones jóvenes”, explica la OMS.
En los seres humanos, la infección puede cursar de forma asintomática o evolucionar hacia cuadros respiratorios agudos —leves o graves— y encefalitis potencialmente mortal. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor de cabeza, mialgia, vómitos y dolor de garganta. Posteriormente pueden aparecer mareos, somnolencia, alteraciones de la conciencia y signos neurológicos.
En los casos más graves se presentan encefalitis y convulsiones, con progresión al coma en un periodo de 24 a 48 horas. Según la OMS, el periodo de incubación suele oscilar entre 4 y 14 días, aunque se han documentado casos con una duración de hasta 45 días.
“La mayoría de las personas que sobreviven a la encefalitis aguda se recuperan por completo, aunque se han registrado secuelas neurológicas a largo plazo. Aproximadamente 20 % de los pacientes presenta efectos residuales, como convulsiones y cambios de personalidad”, señala el organismo.
La OMS también indica que la tasa de letalidad varía entre 40 y 75 %, dependiendo del brote y de la capacidad local para la vigilancia epidemiológica y el manejo clínico.
El diagnóstico de la infección por el virus Nipah se realiza a partir de la historia clínica durante la fase aguda y la convalecencia. Las pruebas más utilizadas incluyen la reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real (RT-PCR) en fluidos corporales y la detección de anticuerpos mediante el ensayo inmunoabsorbente ligado a enzimas (ELISA).
Bangladés e India registraron sus primeras epidemias en 2001. No obstante, en días recientes ha resurgido la alerta ante la posibilidad de una “próxima gran pandemia” a raíz de nuevos casos detectados en India. Incluso, ha surgido información que refiere cinco casos en el país, puntualmente en el estado de Bengala Occidental.
Sin embargo, de acuerdo con el Boletín Epidemiológico del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, hasta el 12 de enero de 2026 se registraron únicamente dos casos de infección por el virus Nipah en Bengala Occidental, que se identificaron en el Laboratorio de Investigación y Diagnóstico de Virus del Consejo Indio de Investigación Médica (ICMR) del Instituto de Ciencias Médicas de toda la India (AIIMS) en Kalyani.
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De igual manera, en El Sabueso revisamos una publicación del Departamento de Control de Enfermedades, adscrito al Ministerio de Salud Pública de Tailandia —geográficamente cerca de Bangladés y el noreste de India—, y se corroboró que solo dos casos se han confirmado en el estado indio.
“No se han detectado casos en Tailandia. Si bien el virus Nipah es altamente virulento, es de difícil transmisión. El número de casos en Bengala se mantiene en dos. En Tailandia solo 10 % de los murciélagos frugívoros están infectados y no se ha detectado ningún caso en cerdos ni humanos (…). La situación se mantiene sin cambios desde la semana pasada, con el mismo número de casos confirmados: dos profesionales médicos que trabajan en el mismo hospital en Barasat, Bengala Occidental”, se lee en el comunicado del Departamento con fecha del 26 de enero.

Y más adelante dice: “Aunque Bengala está lejos de Tailandia, hay vuelos directos a los aeropuertos de Suvarnabhumi, Don Mueang y Phuket. Por lo tanto, el Departamento de Control de Enfermedades está examinando a los viajeros procedentes de esta zona, como parte de las medidas de preparación de Tailandia”.
Asimismo, el medio El País detalló que las dos enfermeras presentaron cuadros clínicos graves. Una de ellas ha evolucionado favorablemente, con una disminución en la dependencia del oxígeno y la retirada de la intubación; mientras que la segunda permanece en coma.
Respecto a otros casos sospechosos sobre un médico y una enfermera que trataron a una de las pacientes infectadas, ambos dieron negativo para Nipah. Información que después confirmó el propio Ministerio de Salud y Bienestar Familiar de India en redes.

Además, según un informe del Centro Nacional para el Control de Enfermedades del Gobierno de India, lanzado en enero de este año, los casos en el país no han presentado grandes cambios; de 2023 a 2025 pasaron de seis casos y dos muertes a cuatro casos y dos muertes. Por lo anterior, hasta ahora la OMS no ha anunciado un “riesgo de epidemia mundial” ni el retorno de las “restricciones del covid-19”.

El Ministerio de Salud de India compartió una serie de recomendaciones para prevenir la infección por el virus Nipah, que son:
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